Pato O’Ward volvió a demostrar por qué es uno de los pilotos más competitivos de la IndyCar. El mexicano conquistó Mid-Ohio tras imponerse en un intenso duelo frente a su compañero Christian Lundgaard, consiguiendo así su primera victoria de la temporada 2026, la décima de su trayectoria en la categoría y un resultado que revitaliza por completo sus aspiraciones en la lucha por el campeonato.
El piloto del nº5 lideró 45 vueltas (la mayor cantidad de toda la carrera) y aprovechó un pequeño error de Lundgaard en los giros finales para ejecutar un adelantamiento que definió una competencia disputada completamente bajo bandera verde y considerada por los propios protagonistas como una de las más exigentes físicamente del calendario.
El triunfo también representó el primer podio del año para O’Ward, una estadística que sorprende considerando el ritmo competitivo que había mostrado durante las fechas anteriores, donde diversos factores ajenos a su desempeño le impidieron convertir su velocidad en resultados.
Con esta victoria, McLaren celebró además el primer 1-2 de su historia en IndyCar y su trigésimo triunfo en la categoría, un fin de semana perfecto que dejó al equipo como uno de los grandes protagonistas del campeonato.
Una ejecución impecable marcó la diferencia
Más allá de la velocidad, O’Ward consideró que la clave del triunfo fue la ejecución prácticamente perfecta de todo el equipo durante las 90 vueltas disputadas en Mid-Ohio. «Es fantástico que mi primer podio del año sea una victoria«, afirmó en una rueda de prensa con Pitlane Motor presente.
El mexicano explicó que tanto él como McLaren habían mostrado un gran potencial durante buena parte de la temporada, pero pequeños detalles habían impedido obtener resultados similares. «Hemos tenido el rendimiento. Fue un ejemplo perfecto de ejecución.» Uno de los principales reconocimientos fue dirigido al trabajo realizado por su equipo de mecánicos durante las detenciones en pits.
O’Ward aseguró que las paradas habían sido un área de oportunidad para McLaren durante el inicio de la temporada y destacó el esfuerzo realizado para corregir esa situación. «Quiero darle mucho crédito a mis muchachos en pits. Fueron fenomenales. Sé cuánto han trabajado porque este año esa parte había sido un reto para nosotros.»
El mexicano reconoció que unas buenas detenciones pueden definir completamente el resultado de una carrera. «Ellos hacen o deshacen mi carrera. Realmente me permitieron mantenerme en la pelea y conservar mi posición mientras luchábamos en pista.» También destacó el rendimiento general de los tres monoplazas del equipo durante todo el fin de semana.
«Los coches fueron muy fuertes desde el principio. Los tres coches tuvieron un gran fin de semana. Solamente era cuestión de hacer todo perfecto.» Ese nivel competitivo terminó reflejándose en el histórico doblete conseguido por Arrow McLaren, mientras Nolan Siegel también finalizó dentro del Top 10, confirmando el progreso colectivo de la escudería.
El adelantamiento sobre Lundgaard y la confianza en su propio rendimiento
La maniobra decisiva llegó cuando Christian Lundgaard cometió un pequeño error en una de las frenadas, oportunidad que O’Ward esperaba desde hacía varias vueltas. El mexicano explicó que ambos pilotos habían mantenido prácticamente el mismo ritmo durante todo el fin de semana.
«La diferencia entre Christian y yo fue mínima. Básicamente estuvimos igual en cada sesión.» Consciente de esa igualdad, decidió mantenerse muy cerca de su compañero esperando una oportunidad. «Me estaba colocando en posición para aprovechar cualquier error que pudiera cometer. Aposté a que iba a llegar ese momento y así fue.»
Cuando finalmente apareció el espacio, no dudó en ejecutar el adelantamiento. «Aproveché completamente la oportunidad.» Además, reconoció que siempre resulta más satisfactorio ganar una posición directamente sobre la pista que mediante una estrategia de pits. «Siempre es más divertido hacerlo en la pista que durante una secuencia de paradas.»
Al tratarse de una pelea entre compañeros de equipo, O’Ward explicó que la confianza entre ambos permitió competir con intensidad sin poner en riesgo el resultado colectivo. «Sabíamos que íbamos a correr fuerte, pero tampoco queríamos sacar a los dos coches de la carrera.»
Aunque ambos monoplazas llegaron a tocarse ligeramente durante la batalla, el mexicano aseguró que simplemente había realizado una carrera más limpia. «Corrí una carrera más limpia.» También dejó claro que el respeto no depende del uniforme que vista cada piloto, sino de la reputación que cada uno construye dentro del paddock. «Hay pilotos con los que sabes que puedes correr rueda a rueda porque existe respeto mutuo.»
La victoria confirma que el problema nunca fue la velocidad
Durante varios meses, el principal tema alrededor de O’Ward había sido la ausencia de podios. Sin embargo, el mexicano nunca permitió que esa estadística modificara su confianza. «No estaba preocupado.» De hecho, explicó que los años de experiencia le han enseñado que tanto las malas como las buenas rachas son pasajeras.
«La mala suerte no dura para siempre, pero la buena tampoco.» Como ejemplo recordó lo ocurrido en Road America, donde consideró que tenía el ritmo suficiente para ganar antes de que una bandera amarilla arruinara completamente su estrategia. «En las dos últimas carreras en circuitos permanentes hemos tenido muchísimo ritmo.»
En Mid-Ohio, al tratarse de una competencia completamente en verde, finalmente pudo demostrar ese potencial aunque O’Ward insistió en que nunca perdió la confianza en que la victoria llegaría tarde o temprano.. «Fue una carrera muy física, hacía muchísimo calor, pero para eso entrenamos durante toda la pretemporada.»
«Sabía que el triunfo iba a llegar. No sabía si sería hace dos carreras o más adelante, pero sabía que iba a pasar.» El mexicano considera que actualmente atraviesa uno de los mejores momentos de conducción de toda su carrera. «Siento que estoy manejando mejor que nunca.»
No obstante, reconoció que los resultados obtenidos durante la primera mitad del campeonato no reflejaban realmente el nivel que estaba mostrando dentro del coche. «A veces haces todo perfectamente y las cosas simplemente no salen. Eso no puede hacerte perder el hambre ni la motivación.»
Por ello considera que Mid-Ohio representa un punto de inflexión. «Lo importante es seguir construyendo sobre este impulso.»
El campeonato sigue abierto y Nashville aparece como una gran oportunidad
Gracias al triunfo, O’Ward ascendió hasta la quinta posición del campeonato, quedando a 94 puntos del liderato cuando todavía restan siete competencias por disputarse. Lejos de considerar la diferencia como definitiva, el mexicano aseguró que la pelea continúa completamente abierta.
«Claro que es posible.» Recordó que el año pasado también enfrentó un escenario similar y terminó luchando por el subcampeonato. «Con dos o tres buenos resultados más estaremos nuevamente peleando el campeonato.» Incluso envió un mensaje a quienes ya habían descartado sus posibilidades.
«La gente necesita relajarse. El campeonato es muy largo y todavía queda mucha temporada.» El piloto de McLaren destacó que no piensa modificar absolutamente nada de su enfoque para las próximas carreras. «No voy a cambiar mi manera de trabajar. Será exactamente la misma.»
Además, mostró un optimismo especial de cara a la siguiente cita del calendario. «Nashville siempre ha sido un gran circuito para nosotros. Tenemos cuentas pendientes del año pasado.» También señaló que Portland, Milwaukee, Markham y Washington son escenarios donde Arrow McLaren ha mostrado competitividad suficiente para seguir descontando puntos.
Con la confianza completamente recuperada, una estructura que finalmente ejecutó un fin de semana perfecto y el respaldo de un histórico doblete para McLaren, Pato O’Ward dejó Mid-Ohio convencido de que la temporada apenas entra en su fase decisiva. Su primera victoria del año no solo rompió una racha de 14 carreras sin subir al podio, sino que confirmó que el piloto mexicano continúa siendo uno de los principales candidatos a pelear por el campeonato de IndyCar hasta la última fecha del calendario.

