La clasificación del Gran Premio de Milwaukee dejó una parrilla especialmente apretada y, sobre todo, un escenario inmejorable para Álex Palou en su lucha por conquistar un nuevo título de IndyCar. El piloto español terminó marcando la pole para la segunda carrera del fin de semana.
Pato O’Ward partirá desde la primera posición en la cita del sábado después de las diferentes penalizaciones que afectaron a varios de los protagonistas. Con el cielo cubierto y la amenaza de lluvia presente sobre el óvalo de una milla de Milwaukee, la IndyCar afrontó una de las sesiones clasificatorias más importantes del tramo final de la temporada.
Al tratarse de un doble encuentro, el procedimiento habitual en los óvalos fue el encargado de determinar las posiciones de salida para ambas carreras: cada piloto disponía de dos vueltas lanzadas y el mejor registro definía su posición para la primera prueba, mientras que el segundo tiempo establecía la parrilla de la carrera del domingo.
La sesión comenzó con Sting Ray Robb al volante del Juncos Hollinger Racing. El estadounidense completó su primera vuelta en 23.8 segundos y la segunda en 22.8, con una velocidad media de 153 millas por hora. Mick Schumacher consiguió mejorar sus registros, con 23.3 y 22.5 segundos, respectivamente, para colocarse por delante de Robb.
Caio Collet marcó 23.5 segundos en ambos giros, mientras que Christian Rasmussen tampoco pudo superar a Schumacher, aunque sí consiguió situarse segundo entre los cuatro pilotos que habían completado sus intentos hasta ese momento. Dennis Hauger fue el siguiente protagonista.
El piloto noruego consiguió superar a Schumacher para la carrera del sábado gracias a una vuelta de 23.029 segundos, aunque su segunda tentativa fue menos competitiva y eso le hizo quedar por detrás del alemán para la carrera del domingo. De esta forma, Hauger, Schumacher, Rasmussen, Collet y Robb ocupaban las primeras posiciones provisionales.
Louis Foster abrió la segunda tanda y rápidamente demostró que había que tenerlo en cuenta. El británico completó sus dos vueltas en 22.41 y 22.42 segundos, colocándose segundo en ambas parrillas provisionales. Nolan Siegel, por su parte, tuvo una actuación mucho más discreta y, con 23.4 y 23.1 segundos, pasó a ocupar las últimas posiciones entre los pilotos clasificados.
Romain Grosjean consiguió subir hasta la tercera posición con su primer registro, de 22.5 segundos, aunque cayó al quinto puesto para la segunda carrera tras marcar 22.8. Santino Ferrucci tampoco pudo acercarse a la referencia de Hauger y terminó octavo y séptimo provisionalmente.
Alexander Rossi fue capaz de romper el dominio de los primeros clasificados al registrar un 22.48 en su primera vuelta. Su segunda marca, de 22.73, le dejó cuarto en la parrilla correspondiente. Tras diez pilotos, Hauger continuaba al frente de la carrera del sábado, seguido por Foster y Rossi, mientras que para el domingo Schumacher, Foster y Hauger formaban el trío de cabeza.
La tercera tanda comenzó con Marcus Armstrong, que mejoró considerablemente en su segundo intento. El piloto de Chip Ganassi Racing registró 22.67 y 22.50 segundos para colocarse sexto y tercero, respectivamente. Graham Rahal no logró alterar las primeras posiciones con sus 22.74 y 22.79 segundos, mientras que Kyffin Simpson calcó dos resultados prácticamente idénticos, 22.68 y 22.79, para situarse séptimo en ambas carreras.
Scott Dixon, uno de los grandes nombres de la parrilla, completó sus vueltas en 22.58 y 22.53 segundos. El neozelandés tuvo incluso un pequeño susto al final de su primera vuelta al encontrarse con un bache en la zona alta del trazado, aunque pudo completar su intento sin mayores consecuencias.
Rinus VeeKay protagonizó una de las mayores diferencias entre sus dos vueltas. El piloto fue mucho más competitivo en su segundo intento y eso le permitió ascender hasta la quinta posición para la carrera del domingo, aunque únicamente décimo para la prueba del sábado. A estas alturas, Hauger y Schumacher continuaban ocupando las poles provisionales, con Foster como principal amenaza en ambas parrillas.
Will Power abrió la cuarta tanda y puso inmediatamente sobre la mesa un tiempo de 22.386 segundos, que le permitió hacerse con la mejor posición provisional para la carrera del sábado. Sin embargo, perdió el liderato para la segunda prueba por apenas una diezmilésima.
Scott McLaughlin fue todavía más rápido en su primera vuelta de la tanda, aunque su registro de 23.073 segundos no tuvo continuidad en el segundo intento, donde cayó hasta 23.4. El alemán Schumacher mantenía así la primera posición provisional para el domingo.
Felix Rosenqvist se mostró consistente y terminó cuarto en ambas vueltas. Marcus Ericsson, en cambio, no pudo repetir algunas de sus actuaciones anteriores y solamente consiguió colocarse noveno. Josef Newgarden volvió a demostrar su fortaleza en los óvalos con dos vueltas prácticamente idénticas de 22.31 segundos.
El piloto de Penske se situó segundo para la carrera del sábado y logró superar a Schumacher para la del domingo, convirtiéndose provisionalmente en el hombre de la pole para esa prueba. En ese momento, McLaughlin, Newgarden, Power, Hauger y Rosenqvist ocupaban las cinco primeras posiciones para la carrera del sábado.
Para el domingo, el orden provisional estaba encabezado por Newgarden, Schumacher, Power, Foster y Rosenqvist. Solo quedaban cinco pilotos por salir: los cinco primeros clasificados del campeonato. Y la sesión iba a cambiar por completo. Pato O’Ward fue el primero de ellos y no decepcionó.
El mexicano firmó dos vueltas extraordinarias de 22.27 y 22.19 segundos, colocándose al frente de ambas carreras. Además, las penalizaciones por cambio de motor de varios rivales tendrían una importancia decisiva a la hora de transformar los tiempos en posiciones reales de salida. David Malukas fue segundo para la carrera del sábado y duodécimo para la del domingo, aunque la clasificación sufrió posteriormente los efectos de las sanciones.
Christian Lundgaard, por su parte, no consiguió superar a su compañero y terminó noveno y décimo en sus respectivos intentos. Entonces llegó el turno de Kyle Kirkwood. El piloto de Andretti tuvo una clasificación muy por debajo de lo esperado y quedó relegado a las últimas posiciones de las dos carreras.
Un resultado que abre todavía más la puerta a que Palou pueda sentenciar matemáticamente el campeonato durante este fin de semana. El español fue el último en salir a pista y completó una sesión decisiva para sus aspiraciones. Palou consiguió colocarse segundo para la carrera del sábado, aunque su posición quedaría condicionada por la penalización correspondiente.
En su segunda vuelta, el piloto de Chip Ganassi Racing dio un golpe de autoridad al marcar un 22.1915, apenas tres diezmilésimas mejor que O’Ward, para hacerse con la pole provisional del domingo. La clasificación terminó teniendo una lectura diferente a la que ofrecieron inicialmente los cronómetros.
Scott McLaughlin fue el piloto más rápido de toda la sesión, pero su penalización de nueve posiciones por el cambio de motor, unida a las sanciones que también afectan a Palou y Malukas, modificó por completo la parrilla de la carrera del sábado. Así, Pato O’Ward, que había sido cuarto en los tiempos absolutos, heredará la pole para la primera carrera del fin de semana.
A su lado partirá Josef Newgarden, mientras que Will Power ocupará la tercera posición. Para la carrera del domingo, sin embargo, Álex Palou partirá desde la primera posición. El español estará acompañado en la primera fila por O’Ward, con Newgarden tercero. Mick Schumacher, Power, Foster, Rosenqvist, McLaughlin, Armstrong y Scott Dixon completan las diez primeras posiciones.
La situación es especialmente favorable para Palou. El piloto español afronta el doblete de Milwaukee con una oportunidad inmejorable para cerrar matemáticamente otro campeonato de IndyCar. Su pole para la carrera del domingo, unida a la decepcionante clasificación de Kirkwood y a las penalizaciones de algunos de sus principales rivales, deja el título prácticamente al alcance de la mano.
Ahora será la pista la que tenga la última palabra. Milwaukee pondrá a prueba la gestión del tráfico, los adelantamientos y la conservación de los neumáticos en dos carreras que pueden definir el desenlace de la temporada 2026.



