Son, junto a Aston Martin, el farolillo rojo de la categoría. Y, es que, Cadillac sólo puede ir a mejor tras su debut en la F1. Pues llegar a una nueva modalidad automovilística no es nada sencillo y, como evidencia, lo visto hoy en Melbourne: Bottas tuvo que dejar el coche en el césped de la entrada del pitlane ante un fallo técnico urgente y Sergio Pérez finalizó a una vuelta de distancia de su predecesor, Carlos Sainz.
A nivel interno, la interpretación es opuesta. Ambos pilotos, de los más experimentados del paddock, han resaltado el «orgullo» y lo «increíble» que supone terminar una carrera después del poco tiempo de preparación y aclimatación que el nuevo equipo ha tenido. Es, a fin de cuentas, el primer paso de un proyecto que, a largo plazo, podría dar frutos y pelear por objetivos ambiciosos.
Sergio Pérez
«Ya hemos completado nuestra primera carrera como equipo. Terminar la carrera es increíble y un verdadero logro solo un año después de que se confirmara nuestra participación. Ahora que esto ha terminado, tenemos que centrarnos en mejorar nuestro rendimiento para poder competir al máximo nivel. Nos sentimos competitivos dentro del equipo, y esa es la actitud que necesitamos a partir de ahora para poder reducir la distancia y aspirar a algo grande».
Valtteri Bottas
«Hoy hemos hecho historia como equipo. Es nuestro primer fin de semana de Gran Premio y estamos aquí, compitiendo, y eso es un motivo de orgullo para todos. Es una pena que la carrera se haya visto truncada para mí debido a un problema en el sistema de combustible, pero hemos aprendido mucho.»
«El equipo ha hecho un gran trabajo para terminar la carrera con el coche de Checo. Aún hay muchos aspectos positivos que sacar de este fin de semana, y esto es solo el comienzo de este viaje juntos. He disfrutado del proceso y estoy deseando llegar a China y volver a intentarlo».
