El sur de Francia concentró durante dos días toda la atención del automovilismo eléctrico. La Fórmula E eligió el Circuito Paul Ricard para mostrar por primera vez en pista su nueva generación de monoplazas, el Gen4. Lo que se vio sobre el asfalto llamó la atención, porque el salto respecto a generaciones anteriores es considerable.
En las demostraciones comparativas, el Gen4 fue claramente más rápido que los modelos anteriores. La intención es evidente: acercarse cada vez más a otras disciplinas sin perder la identidad eléctrica que define al campeonato. Desde la organización, el discurso acompañó esa sensación. El CEO de la Fórmula E, Jeff Dodds, lo describió como un punto de inflexión para la categoría:
«El Gen4 no es solo un coche, es una declaración audaz de nuestra ambición. Ver de lo que es capaz en pista por primera vez es un verdadero hito para la Fórmula E: ahora estamos ofreciendo niveles de rendimiento que se consideraban imposibles para los vehículos eléctricos hace tan solo cinco años».
Al margen, el presidente de la FIA Mohammed Ben Sulayem, comentó que este monoplaza establece un nuevo referente en términos de innovación y sostenibilidad dentro del automovilismo: «El nuevo monoplaza Gen4 de Fórmula E supone un importante avance para las carreras eléctricas, estableciendo un nuevo referente mundial en rendimiento, innovación y sostenibilidad«.
«No se trata simplemente de un coche rápido, sino de una declaración de intenciones sobre el futuro de esta tecnología». A nivel técnico, los números hablan por sí solos. El Gen4 alcanza los 600 kW de potencia, más de un 70% por encima de su predecesor, lo que le permite superar los 335 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 1,8 segundos«.
«En clasificación, se espera que sea hasta diez segundos más rápido por vuelta que el Gen3, mientras que en circuitos urbanos la mejora rondará los cinco segundos.
Además, el coche introduce cambios importantes en su comportamiento en carrera. La tracción total permanente y el aumento de potencia en modo carrera deberían traducirse en carreras más rápidas y exigentes. A eso se suman mejoras en aspectos como la dirección asistida, una cabina más amplia y mayores opciones de ajuste para los pilotos.
Pese a este incremento de prestaciones, la sostenibilidad sigue siendo uno de los pilares del proyecto. La Fórmula E asegura que el Gen4 será el primer coche de carreras completamente reciclable, con un porcentaje significativo de materiales reutilizados en sus componentes. Los neumáticos de Bridgestone, por ejemplo, están fabricados en un 65% con materiales naturales y reciclados.
También hay avances relevantes en la batería, desarrollada por Podium Advanced Technologies, que elimina el uso de tierras raras. Es un paso importante en un momento en el que la industria busca alternativas más sostenibles en la producción de vehículos eléctricos, y refuerza el papel de la categoría como banco de pruebas tecnológico.
Entre los fabricantes, uno de los focos estuvo en Opel, que presentó su prototipo GSE 27FE, ya utilizado en pruebas previas en circuitos como Monteblanco o Almería.

