Mercedes ha dado, este lunes 24 de febrero, el banderazo de salida a la época post Lewis Hamilton con la presentación del W16, su nuevo monoplaza. Lewis, tras una década afincado en la escudería alemana, tomó la decisión de irse a la marca de monoplazas más histórica: Ferrari.
Brackley acoge, ahora, al que esperan que, con el tiempo, coja el testigo del heptacampeón del mundo y forme un tándem de lujo con George Russell, el adolescente Andrea Kimi Antonelli. Los colores, públicos desde el pasado 18 de febrero en la presentación por todo lo alto de la F1 en Londres, no suponen una gran modificación.
Los monos ya dejaban entrever que, una temporada más, el plateado monopolizaría la estética de Mercedes y el martes se confirmó. Tan solo tintes negros, en esa vía de reducir el peso a través de la fibra de carbono, y el turquesa, propio de Petronas, lo acompañan. ¿El principal cambio en la presentación? El lugar.
Mercedes ha roto con su ritual y tradición de mostrar por primera vez su monoplaza en Silvertone y, posteriormente, realizar el shakedown. Por fechas (los últimos en presentar su monoplaza) han optado por hacerlo directamente en Shakir, circuito en el que mañana saldrán a rodar a modo de shakedown y, a partir de pasado, arrancan los test de pretemporada.
La dupla de pilotos destaca por, pese a la mezcla, su juventud. George Russell, aunque ya pueda considerarse un experimentado de la plantilla, más aún este año con tanto debutante, todavía tiene 27 años. ¿A su lado? Andrea Kimi Antonelli, una de las mayores promesas de los últimos tiempos del deporte del motor por la que, Toto parece decidido a apostarlo todo.
Con 18 años y tan solo un año en F2 (no pasó por F3) lo lanza a los leones. La marcha de Hamilton, quizás, aceleró los procesos, pero el talento del italiano es innegable. La temporada pasada, con Prema, fue de menos a más hasta el punto de cuajar grandes actuaciones cuando la presión sobre su futuro florecía.
Y, es que, su historia de formación recuerda a la del piloto que le cede el asiento. Aun así, parece tratarse de un proyecto a largo plazo como indica su contrato, pues no dispone de una fecha marcada. Los germanos están heridos tras un 2024 decepcionante. Aunque se llevaron varios grandes premios, su mal inicio e irregularidad terminó con cualquier posibilidad de, al menos, pelear por el podio en el campeonato de constructores.
¿El objetivo? Regresar a la lucha por el mundial, pues dada la enorme igualdad vista en el final de la campaña anterior cualquier cambio, por insignificante que parezca, resultará determinante.

