McLaren presentaba hoy el monoplaza que estarán manejando durante la temporada de este 2025, en un «evento» en el circuito de Silverstone poniendo el coche en pista por primera vez. Por otro lado y tal como confirman los de Woking, la decoración definitiva se dará a a conocer el próximo 18 de febrero en Londres.
Pese a llevar la misma alineación de pilotos que el año pasado, los objetivos del equipo británico deberán ser superar y llegar a la, por lo menos casi, excelencia, si lo que desean es llevarse el campeonato de pilotos que se les escapó de las manos en la temporada pasada y volver a la senda de los ganadores.
Tras un 2024 en el que consiguieron sacar los dientes y demostrar que pueden ponerse delante, este año lo mínimo que se espera es que consigan igualar el nivel al que llegaron, con la ventaja de que ahora compiten contra un Red Bull que pasa de tener un Sergio Pérez con años de experiencia a un «casi novato» Liam Lawson que, aunque ha mostrado ser guerrillero, no se sabe como pueda trabajar en el equipo.
Lando Norris, piloto por excelencia para llevarse el campeonato este año. Tras haber experimentado tener un coche competitivo de verdad, las expectativas sobre él son más altas que nunca. Le faltaba agresividad, algo de ingenio incluso en pista, pero no debería extrañar a ningún aficionado que esta temporada podamos disfrutar de un Norris mucho más «espabilado», por decirlo así.
La opinión sobre él es variada, lo que es irrebatible es que el talento está, y ahora que ha llegado a lo más alto del podio, se espera que sea una costumbre verlo por ahí arriba. En el otro monoplaza del equipo Papaya, un Oscar Piastri que necesitará mejorar su temporada del año pasado.
No fue en absoluto mala, pero cuando eres ganador de F2 y se te da la oportunidad de pelear en lo más alto, la presión y las expectativas son muy altas, y por desgracia el australiano no pudo llegar a cumplirlas todas. El comienzo de un nuevo año será la ocasión perfecta para que el joven piloto de 23 años demuestre otra vez su nivel en pista.
