El vigente campeón de la categoría reina encara el Gran Premio de Japón con calma. El inicio de temporada no ha sido el esperado para McLaren, pero el británico no pierde de vista el objetivo y mantiene la fe en la capacidad del equipo para darle la vuelta a la situación. El golpe más duro llegó en la última carrera, en China, donde ni él ni Oscar Piastri pudieron siquiera hacer la salida en carrera por problemas técnicos en el MCL40.
Un escenario difícil de digerir, especialmente, por la forma en la que se produjo. «Nos llevó un poco de tiempo resolverlo. Por supuesto que nos perjudicó como equipo: desde luego, no nos dejó en buen lugar que dos coches no hicieran la salida”, reconoció. Más allá del resultado, lo que más frustración generó fue el hecho de no poder hacer nada desde dentro del coche.
“Creo que lo que más dolió fue que estaba fuera de nuestro control, pero hemos trabajado duro para averiguar qué pasó, para entender cómo sucedió, por qué sucedió y, por supuesto, haremos todo lo posible para asegurarnos de que no vuelva a suceder”, explicó. Aun así, Norris intenta quedarse con el aprendizaje. “De los errores se aprende: fue un golpe duro para todos».
«Nadie quiere tener un fin de semana así, y menos aún empezar el domingo de esa manera. Nos dolió mucho, pero creo que al mismo tiempo es un buen momento para aprender, reflexionar y seguir adelante este fin de semana”, añadió. En lo deportivo, el inglés insiste en que el potencial del coche sigue ahí, aunque todavía no se haya visto del todo. “El coche tiene mucho potencial”.
“Desde luego, no estamos donde quisiéramos. Creo que la verdadera pregunta es si preferiría estar aquí y haber ganado el año pasado, o si preferiría tener un coche un poco mejor ahora y no haber ganado el año pasado, y creo que ya sabes cuál sería mi respuesta”, comentó.
Ahora mismo, el objetivo es claro: volver a acercarse a la cabeza. «No se puede tener lo mejor de todo, y creo que como equipo ciertamente no estamos donde queremos estar ni donde deseamos estar, pero creo que todos dentro del equipo sabemos lo que podemos lograr. Ahora es un momento tan bueno como siempre para demostrar exactamente lo que podemos hacer como equipo, contra Ferrari, contra Mercedes, que están rindiendo muy bien en este momento».
El trabajo en la fábrica, según el mismo piloto, va en la dirección correcta. «Pero sé que los chicos y las chicas de la fábrica están trabajando muy duro, y se están logrando buenos avances; algunas cosas requieren tiempo para mejorar. No es que seamos malos, seguimos siendo el tercer mejor equipo ahora mismo, pero sin duda disfrutamos mucho más siendo primeros que terceros».
«El tiempo lo dirá: tenemos algunos proyectos en marcha y todos estamos trabajando duro, así que somos ambiciosos para volver a lo más alto”, afirmó. El precedente de 2024 también juega a su favor. McLaren fue capaz de remontar una desventaja importante para acabar llevándose el campeonato de constructores, algo que Norris tiene muy presente.
“No recuerdo cuántos puntos nos separaban en 2024 de Mercedes, Red Bull y Ferrari, pero creo que estábamos a más de 150 puntos y aun así logramos remontar y ganar el campeonato de constructores”, recordó. Por eso, aunque la distancia actual también sea considerable, la realidad es otra.
«No sé cuánto nos queda de desventaja ahora mismo; ya es bastante. Pero creo que todavía no estamos pensando en eso; lo que sí nos importa es subir al podio primero y luego volver a ganar carreras. Los puntos se resolverán solos y veremos qué podemos recuperar, y confiamos en ello«.
«Confiamos como equipo y creemos en nosotros mismos, ya que ganamos los dos últimos campeonatos y el de pilotos el año pasado porque pudimos construir el mejor coche de la parrilla, y confío en que podemos volver a hacerlo este año. Solo se necesita tiempo; hay que tener paciencia, pero tengo mucha fe en el equipo y creo que podemos tener el mejor coche este año”, finalizó.
