Lando Norris afrontará un fin de semana cuesta arriba en el Gran Premio de Bélgica. El vigente campeón del mundo estrenará en Spa-Francorchamps la evolución de la unidad de potencia Mercedes, una actualización que incorpora mejoras de fiabilidad, pero cuyo montaje obliga a McLaren a asumir una penalización de diez posiciones en la parrilla de salida.
Pese a ese contratiempo, el piloto británico considera que el trazado belga es el escenario ideal para cumplir una sanción de este tipo. Antes de sacar conclusiones, eso sí, Norris quiere comprobar cómo afectan las características de los monoplazas de 2026 a las posibilidades de adelantamiento.
«Tengo que esperar y ver cómo son realmente los adelantamientos», comenzó explicando durante la jornada previa al Gran Premio. El piloto de McLaren señaló que uno de los factores clave será la gestión de la energía, ya que el despliegue de la batería podría agotarse muy pronto en cada vuelta, modificando por completo las oportunidades de ataque.
«La mayoría de la gente desplegaría prácticamente toda la batería hasta la Curva 5. Y pasas de tener casi el 100% de batería a cero, así que no hay mucho más uso para la batería, entonces tenemos que esperar y ver. Creo que, comparado con algunos de nuestros rivales, probablemente tengamos una pequeña ventaja en cuanto a la velocidad recta».
Precisamente esa mayor velocidad punta es el aspecto al que se aferra Norris para remontar posiciones el domingo. Aunque reconoce que adelantar podría resultar más complicado de lo habitual con el reglamento actual, confía en que el rebufo de Spa le permita compensar esa dificultad.
«Así que creo que comparados con ellos tendríamos buenas posibilidades de adelantar, pero adelantar en general podría ser bastante difícil aquí, aunque el rebufo es bastante grande y aún hay algunas rectas, pero no hay modo recta. Espero que el rebufo sea bastante grande y puedas sacar mucho provecho de eso».
El británico también explicó que la decisión de introducir el nuevo motor en Bélgica responde a una cuestión estratégica. Con Hungaroring y Zandvoort como siguientes citas del calendario, dos circuitos tradicionalmente mucho más complicados para adelantar, McLaren consideró que Spa era el mejor lugar para asumir el castigo.
«Así que aún no tengo todas las respuestas, pero sabemos que hacerlo aquí es mejor que hacerlo Zandvoort y mejor que hacerlo en Hungría, por ejemplo». A pesar de salir diez posiciones más atrás de lo que consiga en clasificación, Norris mantiene el optimismo y espera que el potencial del McLaren le permita pelear por un buen resultado en las Ardenas.
«Así que espero que sea así. Espero que no sea el final de mi fin de semana antes de tan siquiera empezar, pero sigo confiando en que podremos tener un buen fin de semana. Pero bueno, esperaremos y veremos», concluyó el vigente campeón del mundo.


