La temporada 2025 del Mundial de Resistencia ya está en marcha, ya que, durante el viernes 28 de febrero, se disputó la prueba de los 1812 km en el circuito de Losail, en Catar. La carrera estuvo marcada por algunos incidentes, aunque, sobre todo, mucho espectáculo, dejando un resultado final histórico para los intereses españoles.
La cosa, de por sí, ya empezaba bien para el equipo Ferrari, ya que partían desde la pole con el coche número 51, con Antonio Giovinazzi al volante. Eso sí, no tuvieron las cosas sencillas, debido a la gran cantidad de incidentes que tuvieron lugar durante el primer tercio de carrera.
En primer lugar, fue el BMW número 15, conformado por Kevin Magnussen, Dries Vanthoor y Raffaele Marciello quién tuvo problemas por partida doble. Primero, tuvo problemas con el limitador de velocidad en boxes, después tuvo un toque con un LMGT3 y posteriormente chocó con el Ferrari #50, generando que el coche de Miquel Molina cayera desde el segundo hasta el quinto puesto.
Otro que también tuvo problemas fueron los chicos de Toyota, con algunos incidentes. Mike Conway trompeó con el #8 y Sébastien Buemi tocó al Ferrari GT3 del AF Corse. Por su parte, Porsche tampoco es que corriera con mucha suerte y tuvieron que hacer frente a un pinchazo del coche número #5 y un alerón dañando del coche número #6. Eso sí, nada, pero nada, se compararía a lo que le pasó a los pilotos del equipo Cadillac Jota.
Y es que, en pleno Safety Car (porque sí, estos incidentes provocaron algunos coches de seguridad), el coche 38, pilotado por Jenson Button, pegó un frenazo que no pudo evitar su compañero Alex Lynn, ya que esto sucedió justo cuando se iba a relanzar la carrera. La situación dejó prácticamente en bandeja de plata la victoria servida a Ferrari.
De hecho, los tres Ferrari (las dos de marca y una del AF Corse), se colocaban entre las tres primeras posiciones. De esta forma, la victoria parecía clara que iba a estar para los italianos, aunque la duda estaba que en qué prototipo sería. Porque ni BMW ni Toyota era capaces de batir a los prototipos de Maranello.
Por su parte, Aston Martin también tenía un incidente un tanto surrealista cuando el coche #009 pilotado en ese momento por el español Alex Riberas perdía la puerta delantera, obligando al piloto del equipo británico a retirarse. Volviendo a la cabeza, aunque las cosas pintaban a una batalla entre los italianos, lo cierto es que no fue así.
El coche número 51 terminó por sancionar varias veces, unas por exceder los límites de la velocidad, otras por adelantar superando los límites de pista, relegando al coche a la tercera plaza. De esta forma, llegaban el final y las 10 horas y se daba el banderazo a cuadros con el Ferrari 50, conformado por Miquel Molina, Nicklas Nielsen y Antonio Fuoco como los ganadores.
Justo por detrás, en la segunda posición, llegaba el AF Corse privado número 83, conformado por Robert Kubica, el británico Phil Hanson y el chino Yifei Ye, mientras que la tercera plaza sería para el coche 51, conformado por Antonio Giovinazzi, James Calado y Alessandro Pierre Guidi. Como mejor del resto, en 4º lugar, entraría el BMW número 15, mientras que el Toyota número 8 cerraría el top 5.
Pero las alegrías españolas no se detendrían ahí. En la categoría LMGT3, el Corvette número número 33 del equipo TF Sport, conformado por Jonny Edgar, el americano Ben Keating y Dani Juncadella, se llevó la victoria, con el catalán haciendo un último stint muy bueno, defiendo la primera posición ante el McLaren del equipo United Autorsports que, en ese momento, pilotaba el suizo Grégoire Saucy.

