Nikola Tsolov llega al Gran Premio de España de Fórmula 2 como líder del campeonato y con la confianza de haber cumplido recientemente uno de sus grandes sueños: conducir por primera vez un monoplaza de Fórmula 1. El piloto búlgaro, integrante del Red Bull Junior Team, destacó que su objetivo inmediato es concentrarse en la categoría antes de pensar en un posible salto a la máxima categoría.
Tsolov confía en su preparación para un circuito completamente nuevo
El nuevo trazado de Madrid representará un desafío inédito para todos los pilotos, aunque Tsolov aseguró que su preparación en el simulador le permitió adaptarse rápidamente. A diferencia de lo que suele experimentar en este tipo de sesiones, el piloto reconoció que encontró el circuito relativamente sencillo desde sus primeras vueltas.
“Por alguna razón, he estado mejor de lo habitual en este circuito en el simulador. Lo encontré más fácil, aunque la pista es más difícil”, explicó Tsolov. El integrante del Red Bull Junior Team consideró que pudo concentrarse más de lo habitual y aprovechar mejor el potencial del monoplaza.
También señaló que los circuitos estrechos y con poco margen de error son complicados tanto en el simulador como en la realidad. Tsolov comparó algunas características de Madrid con circuitos como Jeddah y Macao. En particular, destacó la cercanía de los muros y la forma en que sus ángulos pueden generar una falsa sensación de espacio.
El piloto búlgaro recuerda su debut en un Fórmula 1
Hace aproximadamente dos semanas, Tsolov tuvo la oportunidad de conducir por primera vez un monoplaza de Fórmula 1, una experiencia que describió como una combinación de emociones debido a la presión de rendir, evitar errores y disfrutar del momento.
“Fue una mezcla de emociones. En cuanto hice algunas vueltas en mi primera salida, empecé a sentirme cada vez más relajado y aliviado de haber podido cumplir mi sueño en ese momento”, señaló. El piloto explicó que llegó con confianza gracias a las sesiones previas realizadas en el simulador, cuya preparación consideró muy cercana a la experiencia real.
Sobre la posibilidad de competir en Fórmula 1 como titular en 2027, Tsolov fue contundente al asegurar que se siente preparado si aparece la oportunidad. Sin embargo, el búlgaro dejó claro que su atención está completamente puesta en la temporada de Fórmula 2.
“Mi enfoque total sigue siendo la Fórmula 2. Tengo que terminar la temporada, así que voy carrera por carrera, día a día”, afirmó. Además, reconoció que no existen conversaciones adicionales sobre un posible asiento para 2027 y manifestó su confianza en que Red Bull tomará la decisión adecuada si mantiene su buen rendimiento.
Tsolov destaca la importancia de la clasificación
El líder del campeonato también habló sobre la importancia de conseguir una buena posición de salida en Madrid, especialmente ante las dificultades que anticipa para realizar adelantamientos. Para Tsolov, la calidad de la clasificación será determinante para tener opciones de luchar por la victoria.
Consideró que el circuito presenta similitudes con Mónaco, donde una buena posición en parrilla puede condicionar buena parte del resultado. Aunque todavía no ha conseguido una pole position esta temporada frente a las cinco de su principal rival por el campeonato, Rafael Câmara, el piloto explicó que su equipo siempre ha dado prioridad a clasificarse entre los primeros puestos.
“Siempre hemos priorizado la clasificación. Obviamente, quieres salir lo más adelante posible, pero hemos priorizado estar entre los cinco primeros, no necesariamente conseguir la pole”, explicó. Tsolov recordó que sus resultados demuestran que no es indispensable arrancar desde la primera posición para ganar. De hecho, señaló que solamente ha conseguido una de sus victorias partiendo desde la pole.
El campeonato empieza de cero para Tsolov
A pesar de que llega a España con una ventaja de 11 puntos sobre Câmara, Tsolov rechazó considerar que se encuentra bajo presión por la reducción de la diferencia en la clasificación. Y es que aún quedan varias rondas antes del final del campeonato, incluso aún sin confirmar.
El piloto prefiere afrontar cada fin de semana como una oportunidad independiente a los anteriores fines de semana y evitar pensar constantemente en la situación del campeonato. “Cada fin de semana es individual y empiezas desde cero. Tienes que verlo de esa manera”, aseguró.
Tsolov reconoció que observar cómo su rival recorta puntos podría generar presión, pero explicó que intenta cambiar la perspectiva y concentrarse en la posición que actualmente ocupa. También recordó que, antes de comenzar la temporada, habría aceptado estar en la situación actual, por lo que prefiere afrontar Madrid con confianza y sin modificar su enfoque.
Una pista física y con pocos espacios para adelantar
Uno de los principales retos que Tsolov espera encontrar en Madrid será la curva T12, conocida por su peralte. El piloto anticipó que será una sección particularmente exigente para los pilotos debido al peso de la dirección de los Fórmula 2. “Creo que será bastante físico. La dirección del F2 es muy pesada y poco habitual a alta velocidad, y con el peralte creo que será mucho peor”, explicó.
Tsolov también espera que los equipos trabajen especialmente en la configuración de los monoplazas para afrontar esa zona, mientras que el contacto del fondo del auto con el asfalto podría convertirse en otro factor a considerar. En cuanto a los adelantamientos, anticipó una carrera complicada.
Consideró que las principales oportunidades estarán en las curvas 1 y 4, aunque advirtió que fuera de esas zonas será necesario asumir riesgos importantes. Incluso comparó las características de la pista con Mónaco por las dificultades para adelantar y anticipó que, si el piloto que marcha delante no comete errores, la carrera podría desarrollarse de manera muy similar al principado.
Con el campeonato en juego y una nueva pista para todos, Tsolov buscará aprovechar su experiencia, la preparación en el simulador y la confianza adquirida durante una temporada en la que ya ha demostrado tener ritmo suficiente para pelear por el título de Fórmula 2.

