NASCAR ha presentado una contrademanda contra 23XI Racing, Front Row Motorsports y Curtis Polk, copropietario de 23XI, alegando violaciones a la Ley Sherman y conspiración. Esta acción legal surge como respuesta a la demanda antimonopolio que ambas escuderías presentaron en octubre contra la organización, acusándola de monopolización ilegal.
Según la contrademanda de NASCAR, 23XI y Front Row Motorsports iniciaron una estrategia para presionar y coaccionar a la organización con el fin de obtener términos financieros y contractuales más favorables en el acuerdo de charters de 2025. NASCAR argumenta que Polk, en su rol dentro del Comité de Negociación de Equipos (TNC), lideró una conspiración para forzar cambios en el modelo económico del deporte.
Entre las acciones mencionadas, la liga señala boicots organizados, presión sobre otros propietarios para mantener una postura unificada, campañas en medios de comunicación y reuniones con socios televisivos con el objetivo de influir en las negociaciones de derechos de transmisión.
El origen del conflicto
El sistema de charters fue introducido en 2016 como una forma de estabilizar la estructura de los equipos de la NASCAR Cup Series, garantizando plazas en la parrilla y una distribución más predecible de los ingresos. Aunque NASCAR inicialmente no promovió este modelo, terminó adoptándolo a petición de los equipos.
En 2020, el acuerdo fue renovado hasta la temporada 2024 y, el pasado septiembre, 13 de los 15 equipos firmaron la versión para 2025. Sin embargo, 23XI y Front Row Motorsports rechazaron los términos y posteriormente presentaron una demanda antimonopolio, argumentando que NASCAR estaba abusando de su posición dominante.
Chris Yates, abogado principal de NASCAR, ha defendido la legitimidad del sistema y del nuevo acuerdo, señalando que proporciona a los equipos mayores ingresos por derechos televisivos, una entrada asegurada en todas las carreras de la Cup Series y un valor comercial a largo plazo. Además, sostiene que la demanda de 23XI y Front Row Motorsports pone en riesgo la continuidad del modelo de ‘charters’, ya que busca que el acuerdo sea declarado ilegal.
Con la contrademanda, NASCAR no solo busca un fallo judicial que determine que 23XI Racing, Front Row Motorsports y Polk violaron la Ley Sherman, sino también una orden judicial que les impida negociar colectivamente con la organización en el futuro. Además, NASCAR ha solicitado que, si los equipos continúan con su litigio antimonopolio, se elimine la cláusula del acuerdo de 2025 que garantiza su participación en las carreras.
Por su parte, Jeffrey Kessler, abogado de 23XI y Front Row, ha calificado la contrademanda de NASCAR como un intento desesperado de desviar la atención de su propio comportamiento monopolista. “NASCAR acordó las negociaciones conjuntas que ahora critica. Cuando estas fallaron, impuso unilateralmente los términos del charter”, afirmó Kessler, agregando que la demanda de sus clientes busca transformar el deporte en un entorno más competitivo y justo.
El caso seguirá su curso legal con la vista del juicio programada para el 1 de diciembre. Mientras tanto, NASCAR ha apelado la decisión judicial que permitió a 23XI y Front Row competir como equipos con ‘charter’ en la actual temporada. Se espera que los argumentos orales sobre esta apelación se presenten en mayo.
Con el conflicto lejos de resolverse, el futuro del sistema de charters y el modelo económico de la NASCAR Cup Series podrían depender del resultado de esta batalla legal sin precedentes en el deporte.

