Aston Martin encara el Gran Premio de Bélgica con la esperanza de dejar atrás una de las etapas más complicadas de su historia reciente. Tras un inicio de temporada muy por debajo de las expectativas, con un único punto sumado gracias al 10º puesto de Fernando Alonso en Mónaco, el equipo de Silverstone prepara una importante evolución del AMR26 que debutará la próxima semana en Hungría y que confían en que marque un punto de inflexión.
Mientras tanto, Spa-Francorchamps será la última prueba con la especificación actual del monoplaza. Un escenario que afrontan con optimismo contenido, conscientes de que el trabajo realizado durante los últimos meses está a punto de dar sus frutos con la cita húngara antes de este fin de semana en tierras belgas.
Mike Krack, responsable de pista de Aston Martin, reconoció que la cercanía de las mejoras ha supuesto un impulso para toda la estructura, aunque destacó que el ambiente nunca ha decaído pese a los malos resultados. «Todavía nos queda este fin de semana, pero al ver que este momento difícil está llegando a su fin, el ánimo mejora, aunque nunca ha sido malo«.
«Ya lo dijimos, acordamos hacer esto y todos estamos en el mismo barco. No es que haya sido terrible. De lo contrario, sería muy difícil disputar 12 o 10 carreras con un ambiente tan negativo«. El ingeniero luxemburgués quiso agradecer el esfuerzo de todos los departamentos implicados en el desarrollo del nuevo coche, incluyendo a Honda, que también trabaja en una evolución de su unidad de potencia.
«Todo el equipo merece reconocimiento, especialmente el personal de pista, por cómo lo han gestionado, incluyendo a Honda. Pasamos por un momento difícil. Nos reunimos y hablamos de ello. Porque todos tenemos días buenos y días malos. Así que necesitamos ayudarnos mutuamente cuando surgen estas situaciones. Y creo que, desde el punto de vista humano, lo hemos manejado muy bien».
Pese al optimismo, Krack evitó generar expectativas desmedidas sobre el rendimiento del nuevo paquete aerodinámico, insistiendo en que será necesario comprobar su funcionamiento en pista antes de sacar conclusiones. «Creo que debemos ser prudentes con las expectativas. Estamos bastante lejos de los primeros puestos, pero también de la zona media».
«Así que creo que tenemos que poner el coche a prueba en Hungría. Primero tenemos que asegurarnos de tener todo listo, porque los plazos son muy ajustados. Luego veremos dónde estamos. Lo más importante para nosotros es volver a competir. Será difícil hacer predicciones».
El objetivo del equipo es que tanto Fernando Alonso como Lance Stroll dispongan de las nuevas piezas desde el Gran Premio de Hungría, aunque el margen de tiempo continúa siendo muy reducido. «Todos trabajan sin descanso para conseguir las piezas y preparar los coches. Estamos haciendo un gran esfuerzo».
Además, Krack recordó que, aunque el rendimiento actual no sea el esperado, el equipo sigue aprovechando cada sesión para ampliar su conocimiento del nuevo reglamento técnico. «Siempre hay mucho que aprender. Todavía hay que optimizar la energía«.
«Ahora trabajamos a un nivel de rendimiento inferior, pero eso no significa que no podamos seguir trabajando y aprendiendo todo lo posible». En paralelo, Honda también acelera el desarrollo de la unidad de potencia que estrenará en el Gran Premio de los Países Bajos.
Desde la fábrica de Sakura, Shintaro Orihara explicó que las pruebas avanzan conforme al calendario previsto. «En este momento, nuestro motor para Holanda está en el banco de pruebas para obtener información sobre lo que llevaremos allí. Creo que el progreso es bueno. No digo que el rendimiento sea óptimo, pero el progreso es bueno, tal y como lo planeamos. Así que estamos ilusionados».
Antes de que lleguen todas esas novedades, Aston Martin deberá superar el exigente desafío de Spa-Francorchamps, un circuito donde la gestión energética volverá a ser uno de los factores determinantes del fin de semana. Por eso, Orihara explicó las dificultades que plantea el trazado belga.
«Tiene una recta muy larga y es bastante complicado en términos de distribución de energía, necesitamos comprobar cuál es la mejor estrategia. Si desplegamos toda la energía al inicio de la recta, perdemos mucha velocidad al final. Así que debemos considerar dónde hacerlo».
Krack coincidió en el análisis y recordó que Spa obliga a adaptar numerosos parámetros del coche. «Conocemos las particularidades de este circuito para los distintos parámetros del coche. No solo nos afectará la longitud de la vuelta, sino también su carácter«. En Silverstone confían en que Bélgica sea el último paso antes del esperado cambio de rumbo.
Si las mejoras cumplen con las expectativas, Hungría podría convertirse en el inicio de una segunda mitad de temporada muy diferente para Aston Martin.
