Aston Martin afronta el Gran Premio de Japón con la urgencia de enderezar el rumbo de un AMR26 que, hasta la fecha, ha sufrido tanto por falta de prestaciones como por graves problemas de fiabilidad. En la antesala de la cita en Suzuka, la cúpula técnica de la escudería ha confirmado la llegada de nuevas piezas para el monoplaza, al tiempo que intentan resolver las críticas vibraciones del motor que han condicionado el inicio de temporada.
A pesar de los esfuerzos técnicos, la realidad en Silverstone es de cautela. Terminar las carreras es el primer desafío, pero el ritmo actual tampoco garantiza resultados. Mike Krack, responsable de pista de Aston Martin, ha sido tajante al evaluar la situación actual del equipo. La urgencia por solucionar los fallos del motor no oculta las carencias del chasis, por lo que este fin de semana se implementarán mejoras aerodinámicas.
“Es un punto importante. Tenemos que centrarnos en la fiabilidad, pero es cierto que no somos lo suficientemente rápidos porque aunque terminásemos la carrera no somos lo suficientemente fuertes como para hacerlo en los puntos”, reconoció Krack, delimitando claramente el terreno de mejora.
Sobre las vías de desarrollo disponibles, el ingeniero luxemburgués detalló la estrategia a corto plazo del equipo: “Con la unidad de potencia hay que esperar porque las reglas no permiten hacer cambios en el momento que te gustaría. Con el chasis estamos trabajando a fondo para hacerlo más rápido, traemos algunas evoluciones aquí, unas visibles, otras menos visibles, porque es evidente que tenemos que mejorar las prestaciones”.
Uno de los mayores focos de tensión técnica han sido las vibraciones extremas de la unidad de potencia, las cuales llegaron a obligar a Fernando Alonso a detener el coche por pura incomodidad física. Krack confirmó que se han aplicado modificaciones para suavizar este problema y respaldó plenamente el criterio del bicampeón español.
“Hemos trabajado en diferentes medidas para mitigar tanto la parte del hardware como el piloto. Tendremos que probarlos. Es un asunto complejo porque desde el punto de vista de los ingenieros buscas el máximo de información y datos para tomar una decisión, pero tienes que confiar en lo que dice el piloto”, explicó.
Además, Krack quiso zanjar cualquier duda sobre la dedicación del piloto asturiano: “Fernando estaba incómodo y hay que creerle, hay respeto y confianza. Si tu piloto dice que no puede seguir, tienes que actuar de manera apropiada. Fernando es el primero que dice que si luchara por una victoria seguiría, no podemos dudar”.
Para Honda, proveedor de las unidades de potencia, la presión es máxima al correr como locales en Japón. Shintaro Orihara, jefe de la marca nipona en la F1, aseguró que, a diferencia de lo vivido en pretemporada y en Australia, ahora “están confiados” respecto a la disponibilidad de repuestos para las baterías.
Aunque el margen de maniobra normativo es estrecho, Orihara señaló cómo planean optimizar el rendimiento este fin de semana: “No podemos cambiar la especificación en cuanto a prestaciones, pero tenemos muchos datos de China y podemos analizarlos y mejorar nuestra gestión de energía para esta carrera”.
Asimismo, el ingeniero japonés dio por cerrado el contratiempo que apartó al otro monoplaza de la escudería en la última cita: “El problema en el coche de Lance en Shanghái se encontró y se han tomado medidas”. Con Fernando Alonso esperando a los Libres 2 para subirse al coche, el objetivo de la estructura es pragmático. Krack lo resume sin rodeos:
“El objetivo sigue siendo terminar la carrera con los dos coches porque si no no tenemos posibilidad de sumar. Dimos un pequeño paso en esa dirección en China”.
