Mercedes ha confirmado el cambio de motor de Andrea Kimi Antonelli para el Gran Premio de Italia, lo que obligará al líder del mundial a salir desde el fondo de la parrilla en su carrera en casa. Esta decisión no ha pillado a nadie por sorpresa. Los problemas de fiabilidad del equipo alemán durante la primera mitad de la temporada han llevado a que ambos pilotos estén al límite del uso de unidades de potencia.
Todos los pilotos disponen de un máximo de unidades de potencia para completar la temporada sin recibir ninguna sanción. Por un lado, Antonelli rozaba el límite tanto de su motor como del sistema de escape. Mientras que su compañero, George Russell, tampoco tiene margen para instalar otro motor sin recibir ninguna sanción.
Tanto Antonelli como Toto Wolff ya habían adelantado que la sanción caería en Monza. Por lo que ha explicado el jefe del equipo Mercedes, la decisión es simplemente estratégica. Monza destaca por ser uno de los circuitos donde a los pilotos les resulta más fácil adelantar, por lo que Mercedes considera que es el escenario perfecto para minimizar los daños que tendrá la sanción a la clasificación del piloto italiano.
Tanto el equipo como Antonelli priorizan la pelea por el campeonato por encima de lo especial e impacto mediático que va a tener esta carrera en casa. Además, Wolff ha dejado claro que Russell también tendrá que asumir una sanción en algún momento de la temporada, aunque todavía no han decidido en qué carrera será.
El británico montó su cuarta unidad de potencia en el pasado Gran Premio de Hungría, por lo que el equipo deberá encontrar el momento más conveniente para asumir la sanción.


