Max Verstappen ha dejado de lado por un momento sus críticas hacia las nuevas regulaciones de la F1 para reconocer un avance fuera de su categoría. En un gesto poco habitual, el piloto neerlandés ha elogiado el nuevo monoplaza Gen4 de Fórmula E, calificándolo de “cool”, tras su estreno oficial en Francia.
Sus comentarios fueron revelados por el propio Antonio Félix da Costa, uno de los referentes del campeonato eléctrico. La Fórmula E dio inicio esta semana a una nueva era con la presentación del Gen4, un coche que promete cambiar el rumbo de la categoría. Antonio Félix da Costa, piloto de Jaguar y uno de los nombres más experimentados del paddock de Fórmula E, relató una anécdota curiosa que refleja el cambio de percepción del público y de los propios pilotos de Fórmula 1 hacia la categoría eléctrica:
“Tengo una historia divertida. Cuando presentamos el Gen3, uno de los primeros mensajes que recibí fue de Max Verstappen, y me dijo: no estoy seguro de este coche. Pero cuando salió el Gen4, el primer mensaje que me llegó fue de Max diciéndome: ¡esto es cool!”. El propio da Costa reconoció que este nuevo monoplaza representa un hito en la historia de la Fórmula E:
“Siento que nos estamos reintroduciendo al mundo. La estética, la tecnología, el rendimiento… todo es un gran paso adelante. El Gen3 no fue muy popular, pero con este coche realmente hemos redoblado esfuerzos en la dirección correcta. Es una primera impresión muy positiva”.
El elogio de Verstappen cobra aún más relevancia si se considera que recientemente el neerlandés ha sido uno de los críticos más duros del rumbo tecnológico de la Fórmula 1, a la que llegó a calificar como “Fórmula E con esteroides”. Su comentario ahora, sin embargo, parece reconocer la madurez y el progreso de la competición eléctrica, que se prepara para competir de igual a igual con las grandes categorías internacionales.
La reacción de Max Verstappen es todo un respaldo simbólico para la Fórmula E, que con el Gen4 aspira a dejar atrás las dudas que acompañaron al anterior modelo y posicionarse como una referencia en innovación y rendimiento sostenible. Si hasta los pilotos de Fórmula 1 comienzan a mirarla con respeto, puede que la nueva era eléctrica esté más cerca que nunca de alcanzar su plena legitimidad en el mundo del automovilismo competitivo.
