El reglamento cambia, pero algunos fantasmas se quedan. Max Verstappen reconoce que Red Bull todavía arrastra problemas de los monoplazas anteriores pese al enorme cambio reglamentario de esta temporada. El neerlandés lleva tiempo señalando determinadas dificultades en el comportamiento del coche y, por ahora, siguen ahí. Ni el paso de los años ni todo el trabajo realizado por Milton Keynes han conseguido borrarlas completamente.
«Sin duda, algunas cosas se han arrastrado de los coches anteriores. Ya me quejaba antes del comportamiento en pista y de los bordillos, y sigo quejándome«, admite Verstappen. El problema es que Red Bull tampoco tiene delante una solución sencilla. No hay necesariamente una pieza concreta que cambiar, un ajuste que tocar y asunto resuelto. La dificultad está en encontrar qué está generando el problema.
«Por desgracia, la respuesta no es muy clara ni sencilla, porque, de lo contrario, ya las habríamos solucionado«, explica. El MadRing tampoco va a solucionar mágicamente esa situación. ‘Mad Max’ rebaja la teoría de que un circuito especialmente exigente para el piloto pueda alterar por sí solo el orden de la parrilla.
«Como piloto, creo que este año me siento bien, pero no estoy ganando carreras», recuerda. «¿Significa eso que soy mal piloto o que no soy rápido? Bueno, no lo creo«. Si el coche no está donde tiene que estar, ningún circuito va a convertirlo de repente en un monoplaza ganador. Ni siquiera uno como Madring. Eso no significa que el neerlandés no tenga ganas de probarlo.
Las curvas peraltadas son una de las grandes novedades del trazado madrileño y el tetracampeón del mundo espera que esa parte del circuito resulte divertida, aunque también advierte de que las rectas pueden complicar las cosas. «Las curvas peraltadas creo que molan. Tampoco va a ser fácil en las rectas, creo. Así que hay que tener un poco de habilidad, lo cual creo que siempre es bueno«.

