Max Verstappen ha expresado su preocupación sobre el rendimiento del coche de Red Bull para 2025. El tetracampeón del mundo cree que el equipo debería centrarse en solucionar sus problemas en lugar de enfocarse en cambios de pilotos. Esto surge después de un movimiento controversial dentro de la escudería, en el que Liam Lawson fue descendido a Racing Bulls tras solo dos carreras, mientras que Yuki Tsunoda ascendió a Red Bull para competir en Japón.
La decisión de la marca austríaca ha generado muchas críticas en el paddock, con varios nombres reconocidos considerando que no se le dio al neozelandés el tiempo suficiente para adaptarse. Giedo van der Garde ex-piloto de F1, comparó la situación con una forma de “bullying” y acusó al equipo de haber tomado una decisión impulsiva que perjudicó a la confianza del piloto.
Verstappen mostró su desacuerdo al darle «me gusta» a la publicación de Van der Garde. Aunque el cuatro veces campeón mundial no quiso entrar en demasiados detalles, confirmó que su reacción fue intencionada y que ya había expresado su opinión dentro del equipo, centrándose en la necesidad de mejorar el monoplaza.
«Creo que nuestro principal problema es que nuestro coche no está donde queremos que esté. Todo el mundo lo sabe dentro del equipo también y eso es en lo que me centro, para ser sincero. Porque tan pronto como el coche sea más competitivo y más conducible en general, entonces creo que incluso el segundo coche se podrá aprovechar de ello».
«Pero me gustó el texto, así que supongo que eso habla por sí mismo, ¿no? No fue un error», dijo. «Mi reacción fue compartida con el equipo. No solo sobre el intercambio, sino sobre todo. Ya lo hablamos durante el último fin de semana de carreras y en la fábrica«, aseguró el piloto de Países Bajos.
«Liam hizo 11 carreras o algo así en total antes de 2025, pero en un período de tiempo diferente. Y creo que para los rookies el inicio de la temporada siempre es muy duro para un debutante, porque en la mayoría de estas pistas no han estado, o simplemente tienen un fin de semana al Sprint. Así que todos estos escenarios no ayudan».
En cuanto al rendimiento del RB21, Verstappen explicó que el coche presenta varios problemas que afectan tanto a su estabilidad como al equilibrio. Factores como el tipo de curva, el estado del asfalto, los neumáticos y los bordillos influyen en su comportamiento. «Es un poco más nervioso, un poco inestable en las diferentes fases de las curvas«, explicó el holandés.
«Creo que es una combinación de muchas cosas. Depende también de la velocidad de la curva, del asfalto, de los neumáticos, del sobrecalentamiento, de los baches, de los bordillos. Algunos circuitos son más limitantes que otros. Algunos problemas son más fáciles de resolver que otros. Todo el mundo se esfuerza al máximo para que el coche sea más rápido».
A pesar de mantenerse competitivo en la clasificación general, Verstappen reconoce que McLaren tiene una ventaja considerable en este momento. Tras su segundo puesto en Australia y una cuarta posición en China, admitió que su equipo necesita mejorar significativamente si quiere alcanzar a sus principales rivales.
«Cada circuito es un poco diferente, pero en este momento, están cómodamente por delante», añadió el cuatricampeón del mundo. «Nunca digas nunca. Llegamos a cada carrera intentando sacar lo mejor del coche, pero de momento no creo que sea suficiente aunque optimicemos nuestro rendimiento. Pero seguimos trabajando«.
Y añadió antes de poner la guinda con sus últimas palabras previas al GP de Japón 2025: «Intentamos que el rendimiento siga llegando este año, pero si va a ser suficiente para batir a McLaren es muy difícil de decir, porque los demás también están mejorando«, concluyó.
