El primer Gran Premio de España de Fórmula 1 disputado en el MadRing ya es historia. El trazado madrileño ha cerrado su estreno en el calendario del Mundial con 352.618 asistencias acumuladas durante las cuatro jornadas, unas cifras que reflejan la enorme expectación generada por la llegada de la competición a la capital.
El GP de España 2026 no solo ha destacado por la respuesta del público en las instalaciones del circuito. El evento también ha situado a Madrid en el foco internacional gracias a su repercusión mediática, al seguimiento televisivo y a un dispositivo de movilidad que permitió desplazar a decenas de miles de aficionados sin depender mayoritariamente del vehículo privado.
Uno de los grandes protagonistas del estreno fue precisamente el transporte público. Ocho de cada diez aficionados llegaron al MadRing utilizando este medio, reduciendo de forma considerable el uso del coche y evitando grandes aglomeraciones en los accesos y las salidas del circuito.
La afluencia al MadRing fue creciendo progresivamente a lo largo del fin de semana. El viernes se registraron 87.890 asistencias, una cifra que aumentó hasta las 122.039 del sábado y alcanzó las 128.183 del domingo, coincidiendo con la jornada de la carrera.
En total, las cuatro jornadas acumularon 352.618 asistencias. Las gradas concentraron 261.766 accesos, mientras que las diferentes zonas VIP y de hospitality también registraron una importante afluencia. En concreto, se contabilizaron 38.879 accesos a las zonas de hospitality y 15.000 al Paddock Club, reflejando la dimensión alcanzada por el Gran Premio desde su primera edición.
El MadRing también se convirtió durante todo el fin de semana en uno de los grandes puntos de encuentro de la capital. La Casa Real, con el rey Felipe VI acompañado por la princesa Leonor y la infanta Sofía, estuvo presente en un evento que reunió a numerosas personalidades del deporte, la música, el cine, la empresa y la cultura.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, coincidieron con Florentino Pérez y una amplia representación del Real Madrid, con jugadores como Thibaut Courtois, Vinícius Jr., Jude Bellingham y Éder Militão.
El mundo del deporte también contó con nombres de primer nivel internacional. Rafa Nadal, que mantuvo un encuentro privado con Fernando Alonso, David Beckham, Zinedine Zidane, José Mourinho y Diego Pablo Simeone, encargado de entregar el trofeo de la pole, fueron algunos de los protagonistas que pasaron por el circuito.
La lista se amplió con la presencia del actor Patrick Dempsey y artistas como David Bisbal, Luis Fonsi, Ana Mena y Lola Índigo, que disfrutaron del paddock y de las diferentes zonas de hospitality. Uno de los principales retos del estreno del MadRing era gestionar la llegada y salida de decenas de miles de personas en un circuito integrado en una gran ciudad.
El dispositivo de movilidad contó con 14 líneas y una capacidad punta de hasta 35.000 personas por hora. El resultado permitió afrontar el aumento de público durante el fin de semana sin grandes colas ni aglomeraciones, incluso después de las jornadas de mayor asistencia.
El Metro de Madrid transportó aproximadamente 168.000 personas hacia el circuito entre el 11 y el 13 de septiembre, prácticamente el doble de las 96.000 que se habían previsto inicialmente. Cercanías, por su parte, sumó otros 107.000 desplazamientos a través de la línea C-1 y la estación de Valdebebas.
En conjunto, Metro y Cercanías registraron alrededor de 275.000 desplazamientos relacionados con el Gran Premio, poniendo de manifiesto la importancia de la red de transporte público madrileña para gestionar un acontecimiento que superó las 350.000 asistencias.
La repercusión del Gran Premio también se hizo evidente fuera de España. Entre el 7 y el 14 de septiembre se contabilizaron 288.000 menciones internacionales relacionadas con MadRing y su estreno en la Fórmula 1. La conversación llegó a mercados de todo el mundo, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Argentina, Italia, México, Países Bajos, Brasil, Australia y Alemania.
Estados Unidos registró 18.500 menciones, mientras que Reino Unido alcanzó 12.600 y Argentina, 11.800. En España se contabilizaron otras 33.100 menciones y 77.700 interacciones en redes sociales. La conversación internacional se extendió tanto a redes sociales y comunidades digitales como a medios de comunicación de referencia, con publicaciones relacionadas con el Gran Premio incluso en cabeceras como The New York Times.
El impacto del estreno no se limitó a los aficionados que acudieron físicamente al circuito. La carrera celebrada el domingo alcanzó 1.551.000 espectadores en televisión en abierto, con un 16,9 % de cuota de pantalla. Estas cifras convirtieron al Gran Premio en líder de su franja y en el contenido no informativo más visto del día entre todas las cadenas.
El interés generado por el estreno también tuvo reflejo en los canales propios de MadRing. La página web incorporó 508.000 nuevos usuarios durante el periodo analizado, mientras que las redes sociales sumaron 45.000 nuevos seguidores. La aplicación oficial del circuito también desempeñó un papel relevante como herramienta de información y orientación para los aficionados durante el fin de semana.
La celebración del Gran Premio supuso también un importante despliegue fuera de la pista. MadRing contó con 264 puntos de restauración y más de 2.100 camareros para atender a los asistentes. Las cifras de consumo permiten hacerse una idea de la magnitud del evento: durante el Gran Premio se sirvieron 120.000 bocadillos, 32.000 raciones de tortilla española y 250.000 refrescos y aguas.
Además, una vez finalizado el evento, se recuperaron 9.184 kilos de excedente alimentario para su donación, dando un destino social a los productos que no habían sido consumidos durante el Gran Premio. El estreno del Madring deja así unas cifras de asistencia, audiencia y repercusión internacional que sitúan a Madrid dentro del calendario de grandes eventos de la Fórmula 1.
Los 352.618 asistentes, las 288.000 menciones internacionales y los 1,55 millones de espectadores en televisión en abierto son algunos de los principales datos de un primer Gran Premio que también puso a prueba la capacidad de Madrid para gestionar un acontecimiento de esta dimensión mediante su red de transporte público.

