Christian Lundgaard cerró el doblete de Milwaukee con buenas sensaciones respecto al rendimiento de McLaren. El piloto danés considera que el equipo consiguió demostrar una velocidad competitiva durante la segunda carrera del fin de semana, especialmente gracias a un coche que, según explicó, mejora considerablemente a medida que avanza cada stint.
Pitlane Motor estuvo presente en Milwaukee y pudo recoger las declaraciones de Lundgaard después de la segunda carrera, en las que analizó el comportamiento de su monoplaza, las dificultades generadas por el tráfico y sus expectativas de cara a Laguna Seca, última cita de la temporada.
“Sí, me sentí bastante bien ayer. Sabía que la segunda carrera iba a salir bien. Creo que tenemos uno de los coches más rápidos. Aprovechamos eso hoy, lo cual fue genial”, explicó el piloto de McLaren. Al igual que había señalado Scott McLaughlin, Lundgaard puso especial énfasis en los problemas provocados por el tráfico.
El danés considera que las condiciones de este año han hecho mucho más complicado seguir a otros coches, especialmente en comparación con lo ocurrido durante la pasada temporada. “Parafraseando lo que dijo Scott hace un momento, el tráfico es terrible. No sé si es la dirección del viento, en comparación con el año pasado, lo que lo hace tan difícil. Obviamente, el año pasado vimos que el exterior de las curvas tres y cuatro funcionaba de maravilla. Este año no parece funcionar tan bien”.
Encontrar aire limpio se convirtió así en una de las principales prioridades para Lundgaard durante la carrera. Además, el piloto de McLaren reconoció que la situación en el campeonato obliga a mirar especialmente a Kyle Kirkwood, mientras que la ventaja de Alex Palou parece ya demasiado grande.
“Sí, lo único que buscas es aire limpio. Estamos luchando por el liderato del campeonato. Obviamente, Alex está muy lejos. Ni siquiera sé si podremos alcanzarlo ahora. Pero, obviamente, nuestro objetivo es Kirkwood. Le sacamos algunos puntos hoy. Solo tenemos que hacer lo mismo esta tarde”.
Pese a la dificultad de la situación, Lundgaard considera que McLaren tiene motivos para confiar en sus posibilidades de cara a Laguna Seca. El danés destacó la fortaleza del equipo en circuitos de carretera y espera que esa característica pueda permitirles terminar la temporada con un resultado importante.
“Sabemos que somos fuertes en Laguna Seca, en circuitos de carretera. Creo que tenemos una oportunidad allí. Obviamente, es bueno haberlo logrado. Es decir, terminamos primero y tercero, así que no creo que hayamos hecho mucho este año”. Durante su análisis de la carrera, Lundgaard también se refirió a uno de los incidentes que condicionaron su resultado.
Desde su perspectiva, el coche permaneció demasiado tiempo en el aire y eso provocó una pérdida de tiempo importante. “Desde mi punto de vista, el coche estuvo en el aire más tiempo del necesario. Obviamente perdimos tiempo ahí. No sé dónde fue Power ni qué le pasó. Me quedé un poco confundido cuando me dijeron que iba tercero”.
El piloto de McLaren también mostró su preocupación por las posibles consecuencias de las penalizaciones por cambio de motor recibidas por algunos pilotos durante la jornada anterior. La situación generada en Milwaukee planteó dudas sobre cuándo deberían cumplirse esas sanciones si la Ronda 16 no pudiera completarse.
“Mi mayor preocupación es qué pasará con los pilotos que recibieron penalizaciones por cambio de motor ayer si la segunda mitad de la primera carrera no se disputa hoy. En definitiva, si la Ronda 16 no cuenta, ¿cuándo cumplirán sus penalizaciones actuales?” Lundgaard, sin embargo, confió en que finalmente se pudiera disputar la competición prevista, aunque reconoció que la situación era completamente inusual para los pilotos.
“Creo que la carrera se disputará, ya sea la mitad o la distancia completa. Es una sensación extraña. Nunca he corrido una segunda carrera antes de terminar la primera. Creo que ninguno de nosotros aquí lo ha hecho”. Una de las grandes fortalezas de McLaren durante la prueba estuvo relacionada con la evolución del coche a lo largo de los stints.
Lundgaard explicó que, en los óvalos, no siempre es necesario llevar el coche al límite desde el principio, ya que el monoplaza puede ofrecer un rendimiento especialmente fuerte en la segunda mitad de cada tanda. “Sí, quiero decir, creo que todos sabemos que en las carreras en óvalo, en particular, tienes que esforzarte menos que los demás. Creo que nuestro coche rinde mucho mejor a mitad del stint que la mayoría de los otros equipos y coches”.
Esta característica también explica por qué el rendimiento mostrado en clasificación no siempre refleja el verdadero potencial del coche de McLaren durante las carreras. “No diría que estábamos en ninguna parte hasta la clasificación. Incluso entonces estábamos en la mitad del pelotón. Los coches cobran vida en la carrera. Creo que somos buenos gestionando los neumáticos y mejorando el coche para la segunda mitad del stint”.
Lundgaard reconoció además su sorpresa por la duración de los neumáticos de Scott McLaughlin, especialmente durante las últimas vueltas del stint. “Sí, me sorprende que Scott los haya hecho durar tanto. Obviamente, mantenerse en pista hasta el final… probablemente sean las 20 vueltas más difíciles que he dado, las últimas”.
El viento fue otro de los elementos que, según el piloto de McLaren, pudo tener una influencia determinante en el comportamiento de los coches. Las condiciones parecieron cambiar durante el desarrollo de la carrera, alterando el nivel de agarre disponible. “Bueno, creo que el viento influye mucho. Corrígeme si me equivoco, Scott, pero creo que la pista estaba bastante resbaladiza al inicio de la carrera. Vimos algunos coches muy potentes al principio, pero no tanto al final”.
El danés no pudo determinar si esa evolución estaba relacionada con los cambios que los equipos estaban realizando sobre sus coches o con la propia evolución de la pista. “¿Se debe esto a los cambios que le están haciendo al coche o a que la pista está mejorando para algunos? No lo sé”.
Por último, Lundgaard ya piensa en las condiciones que encontrará en Laguna Seca. La caída de las temperaturas durante la noche podría modificar nuevamente el comportamiento del asfalto y, con ello, el equilibrio entre los diferentes monoplazas. “Tengo curiosidad por ver cómo se comporta la pista cuando baje la temperatura esta noche”.
Con Milwaukee ya en el retrovisor, Lundgaard encara la última cita de la temporada con confianza en el potencial de McLaren. La capacidad del equipo para gestionar los neumáticos y mejorar el rendimiento durante los stints puede convertirse en una de sus principales armas en Laguna Seca, donde el danés espera confirmar la competitividad mostrada durante este fin de semana.

