El piloto británico asegura que su competencia con Liam Lawson se mantiene en un ambiente positivo y considera que el duelo interno ha contribuido al crecimiento de Racing Bulls durante las últimas carreras. Arvid Lindblad ha encontrado en Liam Lawson algo más que un compañero de equipo durante su temporada de debut en la Fórmula 1.
El británico considera que la relación competitiva que mantiene con el piloto neozelandés ha sido uno de los factores que han ayudado a Racing Bulls a convertirse en uno de los equipos más competitivos de la zona media en las últimas carreras. Más allá de los resultados, Lindblad asegura que existe una relación particularmente sana dentro del garaje.
«Sinceramente, diría que tenemos una buena relación«, explicó el británico a F1.com. «Creo que juntos hemos hecho un muy buen trabajo para tener una buena dinámica en general, siendo realmente capaces de alternar entre cuando estamos dentro y fuera de la pista».
La situación cambia cuando ambos se ponen el casco. Como cabría esperar de dos pilotos que compiten por demostrar quién merece ocupar el mejor lugar posible dentro de la estructura de Red Bull, ninguno está dispuesto a ceder terreno. «En pista, ambos queremos batir al otro, y esa es la naturaleza del deporte, pero cuando estamos fuera del coche, tenemos una relación genuina y agradable, y hay una buena dinámica dentro del equipo. Eso lo ha hecho disfrutable», señaló Lindblad.
Para Lindblad, la competencia interna no se ha convertido en un problema para Racing Bulls. Todo lo contrario: considera que la exigencia mutua ha servido para elevar el nivel de ambos pilotos. «Nos hemos empujado mucho el uno al otro, y creo que eso ha sido bueno para ambos«.
«También es bueno para el equipo, ya que cuanto más nos empujamos el uno al otro, más rendimiento obtenemos, y eso se está viendo en los resultados», explicó. El británico también quiso reconocer el trabajo realizado por Racing Bulls en el desarrollo del monoplaza. La evolución del coche ha sido uno de los elementos fundamentales detrás de los resultados obtenidos durante la segunda parte de la primera mitad de temporada.
«Racing Bulls ha hecho un trabajo increíble para seguir aportando rendimiento al coche, y por eso hemos sido tan competitivos en los últimos fines de semana», afirmó. Sin embargo, Lindblad considera que el duelo con Lawson también ha tenido un papel importante.
«Creo que Liam y yo apretándonos el uno al otro cada fin de semana ha ayudado a eso». La combinación entre el progreso técnico del monoplaza y la competencia entre sus pilotos ha colocado a Racing Bulls en una posición destacada dentro de la zona media. El equipo logró aprovechar la regularidad de ambos para superar a Alpine en la clasificación antes del descanso veraniego.
La buena relación entre Lindblad y Lawson no se limita al trabajo dentro del garaje. Ambos aparecen con frecuencia en los contenidos publicados por Racing Bulls en redes sociales, donde el equipo ha construido una de las comunidades digitales más importantes de la parrilla.
El ambiente distendido entre los dos pilotos se ha convertido también en parte de la identidad del equipo fuera de los circuitos. Así, mientras en pista Lindblad y Lawson mantienen una batalla directa por rendimiento, fuera del monoplaza han conseguido construir una relación que, lejos de generar tensión, parece estar contribuyendo a fortalecer el ambiente dentro de Racing Bulls.
Para el equipo, esa combinación puede resultar especialmente valiosa en la segunda mitad de la temporada: dos pilotos dispuestos a exigirse mutuamente, pero capaces de mantener una relación positiva cuando abandonan la pista.

