La tercera sesión de libres en Suzuka comenzó con calma, pero con muchas incógnitas en el aire. Especialmente en el box de McLaren, donde Lando Norris seguía no podía salir a pista en los primeros compases, según fuentes oficiales, por unos problemas arrastrados en el ERS. Mientras tanto, los primeros en rodar fueron los Alpine, en una pista todavía muy verde y con tiempos poco representativos en los primeros minutos.
Poco a poco la sesión fue cogiendo ritmo, y los grandes empezaron a aparecer. Lewis Hamilton marcó una de las primeras referencias con el neumático blando, pero rápidamente los tiempos comenzaron a caer a medida que la pista mejoraba. Charles Leclerc también se dejó ver en cabeza en ese primer tramo.
Pero el protagonismo de los Ferrari llegaba a su fin cuando Andrea Kimi Antonelli y George Russell salieron a escena. En ese preciso instante, la historia cambió. Primero fue el joven italiano el que puso orden con un 1:30.4, y después ambos pilotos de Mercedes empezaron a intercambiarse la primera posición en apenas milésimas.
En el ecuador de la sesión, Max Verstappen seguía lejos del ritmo. El neerlandés rodaba fuera del top 10 en algunos momentos y, aunque mejoró con el paso de los minutos, nunca dio la sensación de poder acercarse a la cabeza. El Red Bull sufría especialmente en el primer sector y en las curvas rápidas. Sin noticias tampoco de un Isack Hadjar también con problemas.
La sesión también dejó varios sustos. Oliver Bearman protagonizó el momento más delicado con un trompo en la curva Spoon del que salió milagrosamente sin tocar el muro. Además, hubo varias salidas de pista sin consecuencias, como las de Liam Lawson o Leclerc, en unos FP3 donde se produjeron muchos pequeños errores y mucho tráfico.
A falta de media hora, Ferrari volvió a asomarse arriba con Leclerc liderando momentáneamente con un 1:30.229, pero fue un espejismo. En cuanto Mercedes volvió a montar blandos, recuperó el control. Russell y Antonelli bajaron a 1:29, siendo los únicos capaces de romper esa barrera, y empezaron a abrir hueco con el resto.
Mientras tanto, la situación de Norris era un auténtico quebradero de cabeza. El británico se perdió gran parte de la sesión y, cuando por fin pudo salir, lo hizo sin margen de maniobra. Su primer intento le dejó muy lejos de la cabeza, obligado a improvisar en los minutos finales para intentar salvar los muebles antes de la clasificación.
En los últimos compases, con todos montando neumático blando, llegaron los intentos definitivos. Antonelli firmó un espectacular 1:29.362 que ya nadie pudo batir, con Russell a algo más de dos décimas. Verstappen mejoró hasta la séptima plaza, pero a más de segundo y medio, mientras Norris logró escalar hasta la sexta posición tras su tardía aparición.
La sesión se cerró sin grandes cambios en la tabla, más allá de los típicos ajustes finales con tandas cortas y simulaciones de clasificación. Eso sí, quedó claro que Mercedes tiene el control, McLaren está al acecho pese a los problemas y Red Bull sigue sin encontrar respuestas en Suzuka. Y, entre medio de todo este jaleo se encuentra Ferrari.
En cuanto al resultado final del top 10, Andrea Kimi Antonelli lideró por delante de su compañero George Russell, segundo, para certificar el doblete de Mercedes antes de la clasificación, y Charles Leclerc tercero, con Oscar Piastri cuarto, y Lewis Hamilton quinto. Cerraron las diez primeras posiciones Lando Norris sexto, Nico Hülkenberg séptimo, Max Verstappen octavo, Gabriel Bortoleto noveno, y Pierre Gasly décimo. En cuánto a los españoles, Carlos Sainz terminó 17º y Fernando Alonso cerró la tabla en la 22ª posición.

