Madrid ya tenía sus primeros tiempos. El MadRing abrió sus puertas a la Fórmula 1 con un primer entrenamiento. La primera sesión del fin de semana. En esta, reinó la cautela, el aprendizaje y una pista que fue mejorando vuelta a vuelta. Nadie quería cometer errores demasiado pronto. Los muros estaban cerca y cualquier error podía salir caro.
A las 13:30, el semáforo se puso en verde y los monoplazas comenzaron a descubrir el nuevo trazado madrileño. Todos salieron con neumáticos medios salvo Gabriel Bortoleto, que optó por una estrategia diferente (duros de inicio). Max Verstappen fue quien colocó inicialmente el mejor tiempo, un 1:39.257, aunque los registros comenzaron a caer rápidamente.
Lewis Hamilton tomó el mando poco después con un 1:39.431 y siguió rebajando su referencia hasta el 1:36.066. Fernando Alonso se colocó undécimo en su primera vuelta. Andrea Kimi Antonelli también comenzaba a acercarse a los tiempos de cabeza. Los Alpine fueron los últimos en marcar registro. Durante esos primeros compases, el objetivo era entender un circuito completamente nuevo.
La pista empezó a ofrecer cada vez más agarre. Los pilotos lo destacaban por radio y los cronos continuaban cayendo. Hamilton volvió a mejorar hasta el 1:35.563 y, poco después, el Ferrari pasó a liderar con un 1:34.803. Charles Leclerc también se instaló en las primeras posiciones. Alonso y Carlos Sainz rodaban alrededor del duodécimo y decimotercer puesto.
A falta de poco más de media hora aparecieron los primeros neumáticos blandos. Antonelli, Lawson, Lindblad, Russell, Hülkenberg, Piastri y Tsunoda fueron algunos de los primeros en apostar por la franja roja. La clasificación comenzó entonces a cambiar de forma mucho más seria. Russell se puso al frente y Ferrari intentó responder, aunque ninguno de sus dos pilotos consiguió mejorar inmediatamente con el compuesto más rápido.
Leclerc, además, cometió un pequeño error en una de sus vueltas. Recto en la escapatoria de la curva 1, pero sin colisión. Por su parte, el británico siguió apretando. Marcó un 1:34.145 con los blandos y Mercedes empezó a enseñar sus cartas. Hamilton tampoco se quedó atrás, aunque los de Maranello mantuvieron durante algunos minutos la referencia.
El tráfico comenzó a convertirse en un problema y los pilotos seguían acercándose poco a poco a los límites de un trazado en el que todavía faltaba confianza. Mucho cuidado con este factor de cara a la clasificación de mañana. A falta de diez minutos, llegaron los últimos intentos. Pero la prudencia seguía siendo protagonista.
Hamilton fue uno de los que más se atrevió a acercarse a los muros. Leclerc hizo un 1:34.536 con unos blandos que ya acumulaban casi diez vueltas y se colocó tercero. Hamilton fue cuarto con 1:34.620 y Verstappen quinto con 1:34.703. En los últimos compases, Mercedes recuperó definitivamente el mando.
George Russell cerró el entrenamiento en primera posición con un 1:34.077. Kimi Antonelli terminó segundo a 286 milésimas. Leclerc terminó tercero a 459 milésimas del tiempo del piloto británico, Hamilton cuarto a 543 y Verstappen quinto a 626.
Lando Norris acabó sexto, por delante de Arvid Lindblad, séptimo, Oscar Piastri, octavo, Nico Hülkenberg, noveno, y Liam Lawson, décimo. Entre los españoles, decimoquinto lugar, con un 1:36.473, para Fernando Alonso. Carlos Sainz concluyó decimoséptimo, unas cuatro décimas por detrás del asturiano.



