La temporada 2026 de Fórmula 1 echaba a rodar en el GP de Australia con unos primeros entrenamientos libres en Albert Park marcados por los problemas mecánicos, varias interrupciones y un claro dominio de Ferrari. Charles Leclerc fue el más rápido en esta primera toma de contacto del año, seguido de su compañero Lewis Hamilton y Max Verstappen.
En clave española, inicio complicada: Fernando Alonso ni siquiera pudo rodar por un problema en su Aston Martin y Carlos Sainz terminó 12º. La sesión arrancó con caos prácticamente desde el primer minuto. Nada más abrirse el pitlane, los pilotos salieron en masa a pista, pero enseguida llegaron los primeros sustos.
Oscar Piastri se quedó parado tras salir del box al comunicar por radio que no tenía potencia, lo que provocó la primera bandera amarilla del año. Poco después también se quedó detenido en la salida de la zona de garajes Arvid Lindblad, obligando a activar un breve VSC mientras se solucionaba la situación.
Mientras tanto, en el garaje de Aston Martin llegaba la primera gran noticia negativa del día. El equipo confirmó pronto que Alonso no participaría en la sesión por un problema en la unidad de potencia, con su monoplaza elevado sobre caballetes en el garaje. Su compañero Lance Stroll tampoco tuvo una sesión tranquila y apenas pudo completar unas vueltas antes de volver a boxes de manera definitiva por problemas similares.
Con la pista ya en marcha, los tiempos comenzaron a caer rápidamente. Verstappen marcó primero la referencia inicial con un 1:22.920, seguido por Isack Hadjar, antes de que Leclerc empezara a aparecer en lo alto de la tabla. El monegasco fue rebajando el cronómetro progresivamente hasta situarse como el más rápido en los primeros compases, mientras Red Bull y Ferrari se alternaban en el liderato de la sesión.
A medida que avanzaba la sesión, la igualdad entre los grandes equipos era evidente. Verstappen volvió a colocarse primero con un 1:21.403, apenas unas centésimas por delante de Hadjar, al mismo tiempo que Leclerc y Hamilton se mantenían al acecho con los dos Ferrari. En ese momento, el top 6 estaba monopolizado por Red Bull, Ferrari y Mercedes, con algunos equipos como Audi asomando también entre los diez primeros.
Sergio Pérez perdió primero uno de sus espejos retrovisores y más tarde protagonizó un trompo en la curva 4, quejándose por radio de tener “demasiado freno motor”. Por su parte, Sainz se fue largo en la curva 12, aunque consiguió mejorar su tiempo para situarse momentáneamente cerca del grupo cabecero de la clasificación.
También hubo problemas para el campeón del mundo, Lando Norris, que tuvo que abandonar la sesión antes de tiempo por un fallo en la caja de cambios. En el tramo final llegaron más interrupciones. Alexander Albon se quedó completamente detenido en pista tras perder la dirección asistida y potencia en su monoplaza, provocando bandera amarilla y un nuevo VSC.
Durante ese período, Hamilton había logrado colocarse líder con un 1:20.736, apenas unas milésimas por delante de Verstappen. Una vez reanudada la actividad, Charles Leclerc volvió a lanzar su ataque final y dejó el mejor tiempo de la sesión con un 1:20.267, confirmando el gran ritmo de Ferrari en esta primera toma de contacto.
Detrás del monegasco terminaron Lewis Hamilton, Max Verstappen e Isack Hadjar, con Arvid Lindblad, Oscar Piastri, George Russell, Andrea Kimi Antonelli, Gabriel Bortoleto y Nico Hülkenberg completando el top-10. Por detrás, Carlos Sainz finalizó 12º en una sesión discreta, mientras Franco Colapinto fue 16º y Pérez cerró la tabla tras sus problemas.
La peor parte se la llevó Fernando Alonso, que ni siquiera pudo salir a pista en un inicio de temporada muy complicado para Aston Martin.

