Ferrari prepara un cambio importante para Charles Leclerc en el Gran Premio de Azerbaiyán. La escudería italiana tiene previsto introducir una nueva unidad de potencia ADUO2 antes de la clasificación en Bakú, una decisión que implicará una penalización para el monegasco y lo obligará a comenzar la carrera desde el fondo de la parrilla.
La medida llega después del accidente sufrido por Leclerc en la Parabólica de Monza. Los análisis mediante rayos X realizados al motor utilizado en aquel incidente indican que la unidad puede recuperarse, mientras que los sensores del propulsor 067/6 tampoco registraron anomalías significativas.
Sin embargo, las restricciones reglamentarias impiden a Ferrari ponerlo en marcha fuera de pista para comprobar completamente su estado. Por ese motivo, el plan inicial pasa por utilizar ese motor durante la primera sesión de entrenamientos libres en Bakú.
Si funciona sin inconvenientes, Leclerc podría mantenerlo durante el resto de los libres, antes de montar el nuevo ADUO2 para la clasificación y la carrera. La unidad de Monza quedaría entonces reservada como motor de rotación para futuras sesiones de entrenamientos libres.
La elección de Bakú para asumir la penalización no es casual. Por eso, Vasseur ya había anticipado después del Gran Premio de España que Ferrari tendría que recurrir al quinto motor de Leclerc y señaló al circuito urbano de Azerbaiyán como una opción favorable.
«Veremos cuándo tendremos que asumir una penalización de motor con Charles, pero creo que Bakú debería ir bastante bien«. Su extensa recta principal y la fuerte frenada de la curva 1 ofrecen mayores posibilidades de adelantamiento que otros escenarios del calendario.
La nueva especificación también representa una mejora importante en rendimiento. Según los datos recogidos por Ferrari, el ADUO2 ofrece aproximadamente dos décimas por vuelta respecto al ADUO1 que Leclerc utilizó en Madrid.


