Liam Lawson afronta el Gran Premio de Azerbaiyán con un nuevo cambio de escenario. El piloto neozelandés regresa a Racing Bulls después de haber disputado las tres últimas carreras de la temporada al volante del Red Bull que quedó temporalmente libre por la ausencia de Isack Hadjar.
Una oportunidad que le permitió volver a competir con el equipo principal y reivindicar sus capacidades después de un complicado 2025. La sustitución de Hadjar llevó a Lawson de nuevo al segundo Red Bull durante los Grandes Premios de Zandvoort, Madrid y Monza.
El balance dejó un séptimo puesto en Países Bajos, un sexto lugar en el estreno madrileño y un decimocuarto puesto en Italia. Tres carreras que, aunque tuvieron resultados diferentes, sirvieron al piloto de 24 años para volver a medirse con uno de los coches más exigentes de la parrilla.
Lawson considera que esta etapa no ha cambiado su percepción sobre sus propias capacidades. Preguntado por si sus resultados con Red Bull habían servido para demostrar cuál es realmente su nivel, el neozelandés dejó la valoración en manos de los demás. “Quizás eso sea algo que ustedes deban decidir«.
«En mi caso, el año pasado no dudé de mi capacidad para pilotar un coche de carreras. Así que es bueno haber podido participar en esas carreras y tal vez demostrarle al resto del mundo de lo que soy capaz. Pero, para ser honesto, no cambió nada para mí”, explicó. El piloto de Racing Bulls también hizo balance de sus tres GP con Red Bull.
Lawson reconoce que hubo aspectos que podrían haber salido mejor, aunque considera que el resultado general fue positivo teniendo en cuenta las circunstancias. “Siempre analizas las cosas y te preguntas: ¿Qué podría haber hecho mejor?. Y sin duda hay cosas que podrían haber sido mejores«.
«Pero considerando las circunstancias, sinceramente, estoy bastante contento en general. Creo que dos de los fines de semana fueron buenos. Hubiera estado bien tener tres, pero en general, creo que fue bueno”, señaló. Con Hadjar recuperado y confirmado para continuar en Red Bull en 2027, Lawson vuelve ahora a ponerse al volante de su Racing Bulls.
El neozelandés no considera que su paso temporal por el equipo principal haya cambiado demasiado su situación ni su manera de afrontar el resto de la temporada. “Sinceramente, no, nada de eso cambia realmente. Para mí, ahora se trata simplemente de readaptarme a mi coche. Estoy emocionado de volver a subirme, la verdad, y de continuar la lucha que hemos librado en la primera mitad del año. En cuanto al resto, no cambia mucho”, afirmó.
La adaptación será inmediata. Aunque ambos monoplazas pertenecen a la misma estructura, Lawson insiste en que existen diferencias importantes entre ellos y que la comparación directa resulta complicada. “En cuanto a la unidad de potencia, potencialmente, pero el resto del coche obviamente es completamente diferente. Creo que es muy difícil compararlos. La única parte comparable es realmente el sistema de propulsión”, explicó.
El neozelandés considera, además, que el cambio constante entre ambos coches también tiene un componente positivo desde el punto de vista del aprendizaje. “Lo cierto es que, ahora mismo, de un circuito a otro, todo es completamente diferente. Eso supone un mayor reto. Pero siempre se aprenden otras cosas”.
Y esa diferencia no se limita únicamente al comportamiento de los monoplazas. “Incluso a nivel operativo, se notan diferencias entre los dos equipos: algunas cosas buenas que hacemos nosotros, otras buenas que hacen ellos, y creo que ha sido una buena experiencia de la que aprender”, añadió Lawson.
Uno de los principales interrogantes que rodean a Lawson es qué ocurrirá con él más allá de 2026. La continuidad de Isack Hadjar en Red Bull para 2027 reduce las posibilidades de un regreso inmediato al equipo principal, aunque el neozelandés todavía espera conocer qué papel tendrá dentro de la estructura.
Lawson asegura que la posibilidad de pilotar nuevamente para Red Bull no estaba entre sus planes para esta temporada y que su situación de cara a 2027 no ha cambiado sustancialmente después de las tres carreras disputadas. “No tenía previsto pilotar este año en Red Bull. Obviamente, hemos estado muy metidos en la lucha Racing Bulls, y la verdad es que no lo tenía en mente”, reconoció.
“Fue genial participar en esas carreras, fue todo un reto, la verdad. Pero, aparte de eso, no cambió nada de lo que pensaba para el año que viene. Creo que es bastante normal, no me sorprende, diría yo”, añadió. La decisión sobre su futuro, en cualquier caso, parece estar cada vez más cerca. Lawson espera que las conversaciones se resuelvan durante las próximas carreras.
“Probablemente pronto. Diría que en las próximas carreras. Obviamente, en esta época del año se toman todas estas decisiones. Así que sí, es algo que se está discutiendo en segundo plano”, explicó. El piloto prefiere, mientras tanto, no distraerse demasiado con las negociaciones y centrarse en lo que puede controlar sobre la pista.
“En lo personal, no es algo que esté comentando demasiado, pero estoy intentando mantener la racha de puntos”, aseguró. El propio piloto reconoce que llega a esta fase de la temporada en una posición personal diferente a la del año pasado. Lawson perdió su asiento en Red Bull después de apenas dos Grandes Premios en 2025, una experiencia especialmente complicada que marcó su trayectoria dentro de la estructura.
Ahora considera que ha conseguido encontrar una mayor regularidad con Racing Bulls. “Sin duda, me siento en una mejor posición que en el pasado. Creo que el año pasado fue definitivamente más difícil”, afirmó. “Era más difícil conseguir la regularidad en los resultados que este año hemos logrado, y eso ha sido realmente muy bueno. Así que sí, me siento mejor que el año pasado. Espero que eso ayude de cara al año que viene”, añadió.
Su reciente experiencia con Red Bull también le permitió comprobar de primera mano las exigencias de un monoplaza que considera especialmente complicado de pilotar. Para Lawson, esa dificultad contribuyó a explicar algunos de los desafíos que afrontó durante sus tres carreras.
“Creo que eso fue lo que hizo que las carreras con Red Bull fueran un poco más difíciles, o quizás me hizo un poco más vulnerable, simplemente porque es un coche bastante difícil de conducir, y no estoy acostumbrado a él, y en esta época del año es obviamente bastante complicado”, explicó.
Pese a todo, su valoración de esta etapa es positiva y ahora mira hacia adelante con ganas de volver a competir con Racing Bulls. “Pero fueron buenas carreras, y ahora estoy emocionado de volver”. En Bakú comienza una nueva etapa para Lawson. El neozelandés deja atrás temporalmente el segundo Red Bull y vuelve al coche con el que ha construido buena parte de su temporada.
Con el futuro todavía pendiente de resolución dentro de la estructura energética, su objetivo inmediato pasa por seguir sumando puntos y mantener la regularidad que, según sus propias palabras, le ha permitido llegar a este momento en una posición mucho más sólida que hace un año.


