Lando Norris aprovechó el descanso tras el Gran Premio de España disputado en Madrid para cambiar durante unos días el volante de su Fórmula 1 por el de uno de los proyectos más importantes que McLaren tiene entre manos. El británico viajó hasta Portimão para participar en las pruebas de desarrollo del MCL-HY, el Hypercar con el que la marca de Woking prepara su desembarco en el Mundial de Resistencia en 2027.
La presencia de Norris al volante del prototipo volvió a despertar las especulaciones sobre una posible participación futura del campeón del mundo en las 24 Horas de LeMans. Sin embargo, el propio piloto dejó claro en Bakú que su prioridad durante la prueba portuguesa era mucho más concreta: aprender.
Para Norris, pilotar coches diferentes al monoplaza de Fórmula 1 forma parte de una estrategia para ampliar sus conocimientos y encontrar elementos que posteriormente pueda aplicar en la categoría reina. “Para mí también es bueno probar otros coches. Muchas veces puedes experimentar cosas diferentes que después te ayudan en la Fórmula 1”, explicó.
El británico quiso dejar claro que su participación en el desarrollo del MCL-HY no respondió simplemente a una cuestión de diversión o curiosidad. Su intención era aprovechar la oportunidad para aprender de una disciplina diferente y, al mismo tiempo, observar cómo trabajan otros pilotos.
“Todo lo que hago cuando conduzco otros coches tiene como objetivo aprender. Quiero conocer diferentes estilos, aprender de los pilotos que estaban allí y comprobar qué puedo incorporar para conducir mejor este fin de semana”, añadió. Una de las cuestiones que más llamó la atención a Norris durante su experiencia en Portimão fue la cantidad de posibilidades que ofrece el Hypercar a la hora de modificar y ajustar el comportamiento del coche.
El piloto de McLaren destacó que, pese a la enorme sofisticación tecnológica de la Fórmula 1 actual, las restricciones reglamentarias hacen que los pilotos tengan menos margen para intervenir sobre determinados parámetros durante la conducción. “El nivel de detalle es bastante increíble. En algunas situaciones tienen mucho más margen para hacer cosas con el coche de lo que tenemos permitido en Fórmula 1”, señaló.
“Por mucho que puedas pensar que en F1 puedes hacer lo que quieras, realmente no es así”, añadió Norris. La electrónica fue precisamente uno de los apartados que más le sorprendieron. El Hypercar permite al piloto trabajar con diferentes herramientas y configuraciones para modificar el comportamiento del prototipo, algo que en la Fórmula 1 moderna está mucho más limitado.
“Con la forma en la que puedes cambiar las herramientas y configurar el coche, en Fórmula 1 estás bastante más limitado en electrónica y en todas esas cosas”, explicó. “Es interesante ver todo lo que puedes hacer. Es un poco más parecido a la Fórmula 1 de la vieja escuela, cuando había una filosofía más cercana al ‘todo vale’”, añadió el campeón del mundo.
Las diferencias entre un Hypercar y un monoplaza de Fórmula 1 van mucho más allá de la electrónica. Norris también tuvo que adaptarse a un coche con una filosofía aerodinámica y unas características dinámicas completamente distintas. El británico reconoció que el MCL-HY transmite unas sensaciones diferentes al volante, principalmente por su mayor peso y por contar con una carga aerodinámica inferior a la de un F1.
“Es un coche bastante pesado y tiene mucha menos carga aerodinámica que nuestro F1, pero sigue siendo suficientemente rápido y divertido”, explicó Norris. A pesar de las diferencias, la experiencia le permitió acumular información que considera útil para su trabajo habitual en la Fórmula 1. Precisamente ese aprendizaje es el principal motivo por el que el piloto decidió participar en el programa de desarrollo del Hypercar.
La presencia de Norris en el MCL-HY era prácticamente inevitable que volviera a relacionarse con las 24 Horas de LeMans. McLaren prepara su llegada al Mundial de Resistencia en 2027 y contar con uno de sus pilotos de Fórmula 1 al volante del prototipo alimenta las especulaciones sobre una posible participación futura.
Norris, sin embargo, quiso establecer claramente sus prioridades. El británico no cierra la puerta a competir algún día en la mítica prueba francesa, pero deja claro que no está dispuesto a comprometer su carrera en la Fórmula 1. “Todo mi foco sigue estando en la F1, y siempre lo estará. Nunca sacrificaré nada de la Fórmula 1 por otra cosa”, afirmó.
Eso no significa que LeMans no sea una posibilidad que le atraiga. Norris reconoce que disputar algún día la carrera de resistencia más famosa del mundo es algo que le gustaría hacer, aunque todavía no existe una fecha concreta. “Si existe una oportunidad y las cosas pueden cuadrar, quizá. No sé si será el año que viene, dentro de dos, tres o cuatro años”, explicó.
“No es algo en lo que haya estado pensando, pero sí es algo que me gustaría hacer en el futuro”, añadió. De esta manera, Norris mantiene abierta una posibilidad que dependerá principalmente de cómo evolucione su trayectoria en la Fórmula 1 y de si en el futuro encuentra el momento adecuado para compaginar ambas disciplinas.
Más allá de la posibilidad de competir algún día en LeMans, Norris considera que este tipo de experiencias tienen un valor directo para su carrera en la Fórmula 1. El británico entiende que salir puntualmente de su entorno habitual le permite enfrentarse a situaciones diferentes y regresar después al campeonato con nuevos conocimientos.
“Estas experiencias me permiten aprender y estar más concentrado cuando vuelvo a mi trabajo real, que es pilotar en F1”, concluyó. Por ahora, el objetivo de Norris vuelve a ser completamente el Mundial de Fórmula 1. Tras experimentar con el MCL-HY en Portimão, el británico regresa a su McLaren MCL40 en Bakú, donde afronta una nueva cita del campeonato con la experiencia adquirida en un coche completamente diferente como herramienta adicional para seguir evolucionando.


