Las primeras pruebas de la Fórmula 1 con el reglamento de 2026 han abierto un debate técnico poco habitual: la posibilidad de que los pilotos tengan que levantar el pie o reducir marchas en plena recta para gestionar la energía eléctrica disponible. Ante esto, George Russell fue uno de los primeros en explicarlo públicamente, reconociendo que este comportamiento podría darse en carrera:
“Se ha hablado mucho sobre la posibilidad de reducir marchas en las rectas en determinadas circunstancias. Probablemente será así, aunque no me parece tan anormal”, explicó el piloto de Mercedes, comparándolo con la sensación de acelerar cuesta arriba en un coche de calle mientras se regenera la batería.
Pues bien y en declaraciones a Motorsport España, Lance Stroll confirmó que esa situación existe, aunque aseguró que resulta menos extraña una vez en pista: “A veces reduces la marcha al final de la recta, incluso cuando vas a toda velocidad, pero parecía más extraño en el simulador que en la realidad”, afirmó, señalando además que otros pilotos compartieron esa misma impresión.
El canadiense pidió cautela antes de sacar conclusiones y recordó que los cambios reglamentarios siempre requieren adaptación: “Cada nueva normativa siempre va acompañada de un periodo de adaptación”, dijo, reconociendo que su experiencia en pista todavía es limitada.
Preguntado por la parte más “poco natural” de esta conducción, Stroll respondió con sarcasmo y apuntó directamente a Russell: “Creo que estaría bien tener motores atmosféricos con combustibles sintéticos, pero yo no hago las reglas, solo conduzco los coches. Estoy seguro de que George, cuando gane la carrera de Australia con 30 segundos de ventaja con su Mercedes, no verá ningún inconveniente en reducir mucho la marcha en las rectas y hacer lift and coast”.
Con ello, Stroll dejó claro que, más allá de la explicación técnica, la percepción de estas nuevas exigencias puede cambiar según el rendimiento y el contexto competitivo, anticipando uno de los grandes debates de la F1 en 2026.
