La IndyCar convertirá en normativa oficial un experimento aplicado en 2025: a partir de esta temporada, los pilotos deberán utilizar el compuesto blando más rápido de Firestone en dos tandas durante cada una de las seis carreras callejeras del calendario. El neumático duro, más resistente, mantendrá su uso obligatorio de una sola vez en citas como St. Petersburg, Arlington, Long Beach, Detroit, Markham y Washington DC.
El cambio representa una modificación relevante en la estrategia, ya que los equipos suelen deshacerse rápidamente de los blandos debido a su alta degradación. El Gran Premio de Long Beach del año pasado evidenció esta tendencia: de los 27 pilotos en parrilla, 21 arrancaron con el compuesto blando, cumplieron el mínimo y lo abandonaron desde la tercera vuelta para completar las restantes con el medio.
La regla ya se había probado en el circuito del Gran Premio de Indianápolis sin alterar de forma significativa el resultado final, pero la categoría confía en que ahora sí añada un nuevo componente táctico. Referente a este anuncio, Doug Boles presidente de la IndyCar declaró lo siguiente:
“IndyCar busca continuamente maneras de mejorar un producto ya de por sí extraordinario en pista. Firestone es un socio excelente, y su neumático blando de mayor degradación ha dado a los estrategas mucho en qué pensar en circuitos de carretera y urbanos este año. Esperamos que esta actualización suponga un reto aún mayor para los equipos y pilotos”.
La medida obligará a los pilotos a equilibrar velocidad y durabilidad en superficies donde el desgaste es mayor. Además, el limitado número de juegos disponibles cada fin de semana podría influir desde la clasificación, donde gastar un set adicional para buscar la pole podría convertirse en una apuesta costosa. Si funciona como se espera, la normativa añadirá incertidumbre estratégica y podría convertir la gestión de neumáticos en el comodín que defina el destino de las carreras.
