El Circuit de Barcelona-Catalunya gana cada vez más fuerza como posible escenario de una carrera de la IndyCar en 2027. Las conversaciones entre la categoría estadounidense y los responsables del trazado catalán estarían avanzando de forma significativa, aunque todavía no existe un acuerdo cerrado que garantice la llegada del campeonato a España.
La información ha cobrado fuerza después de que Adam Stern, reputado periodista de Sports Business Journal (SBJ), se hiciera eco de las negociaciones. Según cinco personas familiarizadas con el asunto que hablaron con el medio durante la última semana, IndyCar mantiene conversaciones serias con los organizadores del circuito.
Si bien el acuerdo todavía no está completado ni existe la certeza de que vaya a salir adelante. Por su parte, IndyCar declinó hacer comentarios sobre esta posibilidad. La opción de Barcelona no es nueva. En julio, RACER ya informó de que el campeonato estudiaba la posibilidad de competir en el Circuit de Barcelona-Catalunya en 2027 o 2028.
Más recientemente, el periodista independiente David Land también apuntó a un avance de las negociaciones, una información que encaja con las nuevas noticias publicadas en Estados Unidos. De confirmarse, la carrera supondría el regreso de IndyCar a Europa por primera vez en más de una década.
La última vez que la categoría compitió fuera de Norteamérica fue en Brasil, en 2013, por lo que la posibilidad de aterrizar en España representaría un movimiento importante dentro de sus planes de expansión internacional. Uno de los factores que juega a favor del Circuit de Barcelona-Catalunya es que se trata de una instalación permanente.
Esta circunstancia permitiría a IndyCar y a los promotores seguir negociando durante el otoño sin necesidad de cerrar el acuerdo de manera inmediata, algo que sería más complicado en el caso de un circuito urbano que requiriese una importante preparación de las calles. Sin embargo, el calendario también apremia.
Aunque todavía existe margen para alcanzar un entendimiento, retrasar demasiado la decisión podría reducir el tiempo disponible para organizar la promoción del evento y poner las entradas a la venta. La celebración de una prueba internacional también supondría un importante esfuerzo logístico y económico.
El transporte del material, los desplazamientos del personal y toda la infraestructura necesaria para trasladar el campeonato desde Norteamérica exigirían compromisos sólidos por parte de los promotores y patrocinadores. Además, todavía no está claro qué formato tendría la posible cita española. Por ahora, no se ha confirmado si Barcelona acogería una carrera puntuable para el campeonato o un evento de exhibición.
La posible llegada de IndyCar a Barcelona coincide con el dominio de Alex Palou en la competición estadounidense. El piloto catalán se ha convertido en una de las grandes referencias del campeonato gracias a sus resultados con Chip Ganassi Racing, una trayectoria que puede ayudar a despertar el interés del público español por la categoría.
Palou ha conquistado cuatro títulos consecutivos de IndyCar y cinco de los últimos seis campeonatos, unos registros que han situado al español en el centro de la estrategia de promoción de la competición y de su socio audiovisual, Fox Sports. La presencia de una figura española con semejante palmarés podría ofrecer al Circuit una oportunidad para atraer espectadores y reforzar su actividad más allá de la Fórmula 1.
El trazado catalán afronta una nueva etapa dentro del calendario europeo de la categoría reina, con Madrid incorporándose al campeonato y Barcelona manteniendo sus próximas citas de Fórmula 1 en los años previstos para 2028, 2030 y 2032.
En ese contexto, una carrera de IndyCar permitiría al circuito explorar nuevas posibilidades deportivas y comerciales, aprovechando el tirón de un piloto local que se ha consolidado como uno de los protagonistas de la competición. El interés por Palou también ha llegado a las altas esferas de Fox Sports.
Eric Shanks, consejero delegado y productor ejecutivo de la cadena, mencionó al piloto español entre las personas a las que retó a participar en el conocido desafío del cubo de agua helada contra la ELA, una iniciativa que puso de manifiesto que el catalán está presente en el radar de los responsables de la cadena.
La posibilidad de que IndyCar compita en Barcelona abre otra incógnita: qué ocurrirá con Brasil, otro de los países que aspiran a recuperar una carrera del campeonato. Ambas opciones se han relacionado con la posibilidad de incorporar una prueba en julio, aunque la información disponible no permite confirmar cómo se encuentra actualmente la candidatura brasileña ni si las negociaciones con España han modificado los planes iniciales.
Durante el verano, Brasil parecía contar con opciones para regresar al calendario. Sin embargo, la creciente actividad en torno a Barcelona ha vuelto a situar a España en el centro de las conversaciones. La experiencia reciente de IndyCar invita a mantener la cautela. Durante la última década, la categoría ha recibido propuestas de promotores internacionales interesados en organizar carreras, pero muchas de ellas no llegaron a materializarse.
Incluso las negociaciones para regresar a México terminaron frustrándose el año pasado después de más de doce meses de conversaciones. Aquella prueba habría supuesto una oportunidad para Pato O’Ward, piloto de McLaren y uno de los competidores con mayor seguimiento entre los aficionados mexicanos.
Por tanto, aunque las conversaciones con Barcelona parecen haber ganado impulso, todavía quedan cuestiones económicas, logísticas y deportivas por resolver antes de poder dar por hecha la llegada de IndyCar a España. Las informaciones publicadas por Sports Business Journal coinciden con los detalles que Formula360 compartió recientemente sobre una intervención de Marshall Pruett en su pódcast.
Según lo trasladado por Formula360, Pruett explicó que un alto cargo de IndyCar había viajado a Europa durante la semana anterior y dejó entrever que el desplazamiento no estaba relacionado únicamente con un solo destino. Este detalle ha alimentado las especulaciones sobre los contactos que la categoría podría estar manteniendo para definir su futuro internacional.
Aunque esta información no confirma que el viaje estuviera directamente relacionado con Barcelona, sí encaja con el escenario de negociaciones que describen las últimas noticias procedentes de Estados Unidos. Por ahora, no se han hecho públicos los nombres de los responsables implicados en las conversaciones ni los términos de un posible acuerdo.
Tampoco existe un anuncio oficial por parte de IndyCar o del Circuit de Barcelona-Catalunya. La incertidumbre sobre las posibles carreras internacionales coincide con la publicación parcial del calendario de IndyCar para 2027. La categoría ya ha anunciado sus ocho primeras citas, desde la apertura de la temporada en St. Petersburg, prevista para el 7 de marzo, hasta el Gran Premio de Detroit del 6 de junio.
El resto del calendario todavía está pendiente de concretarse, y la posibilidad de incorporar una carrera en España o Brasil añade otra variable a las decisiones de la organización. No obstante, sin una confirmación oficial no se puede asegurar que las negociaciones con Barcelona sean el único motivo del retraso en anunciar las demás pruebas. La definición de nuevas citas implica también cerrar acuerdos comerciales, coordinar la logística y ajustar las necesidades deportivas de la competición.
Lo que sí parece claro es que Barcelona vuelve a estar sobre la mesa para 2027 y que las conversaciones han alcanzado una fase seria, según las fuentes citadas por Sports Business Journal. La cautela sigue siendo necesaria. Los antecedentes de otras negociaciones internacionales demuestran que el interés y los contactos no garantizan que una carrera termine celebrándose.
Aun así, la coincidencia entre las informaciones de Adam Stern, David Land y los detalles difundidos por Formula360 mantiene viva la posibilidad de que IndyCar vuelva a mirar hacia Europa y encuentre en el Circuit de Barcelona-Catalunya su próximo destino. Si las conversaciones llegan a buen puerto, España podría contar en 2027 con una cita de una de las principales categorías del automovilismo estadounidense, con Alex Palou como gran reclamo local. Hasta entonces, habrá que esperar a que las partes implicadas hagan oficial cualquier decisión.

