La Fórmula E planea ampliar su calendario para la temporada de la era Gen4, con al menos 18 carreras previstas. Parte clave de esa expansión pasa por reforzar su presencia en Estados Unidos con una segunda fecha además de Miami. Aunque existe un claro favorito, la categoría mantiene conversaciones con varias sedes potenciales, entre ellas uno de los trazados más emblemáticos del automovilismo estadounidense y diversas ciudades interesadas en recibir la categoría eléctrica.
La decisión final formará parte del calendario que Fórmula E presentará a la FIA a inicios de junio.
Expansión clave para la era Gen4
La temporada 2027 marcará el debut de los monoplazas Gen4, una nueva generación que promete mayor potencia, velocidad y rendimiento energético. En este contexto, la Fórmula E busca aumentar su calendario a por lo menos 18 carreras y consolidar mercados estratégicos como el estadounidense, considerado prioritario por su impacto mediático, comercial y tecnológico.
Estados Unidos representa un mercado clave para patrocinadores, fabricantes y audiencias, por lo que contar con dos fechas en el país permitiría a la categoría fortalecer su presencia, atraer nuevos socios comerciales y posicionarse con mayor fuerza frente a otras categorías del automovilismo internacional.
Austin toma ventaja como sede favorita
El Circuito de las Américas es actualmente uno de los principales candidatos para albergar una carrera en la primera temporada de Gen4, con una posible fecha entre enero y febrero para formar un doblete en Estados Unidos junto a Miami. De acuerdo con información revelada por The Race, directivos de Fórmula E realizaron recientemente una visita técnica a Austin.
De hecho, sostuvieron una reunión en Miami con Andy Soucek, vicepresidente de motorsport de COTA, como parte del proceso de evaluación. Con todo esto, la Fórmula E ha manifestado su intención de contar con al menos dos carreras en territorio estadounidense y, en los últimos meses, exploró opciones en Phoenix, Atlanta, Washington DC y Detroit.
Sin embargo, COTA aparece ahora como el favorito, con la posibilidad de utilizar el trazado NASCAR. Oli McCrudden, vicepresidente de ciudades anfitrionas de Fórmula E, señaló que COTA es “una opción buena y viable”, aunque aclaró que “nada está descartado”. También restó peso a la comparación directa con la Fórmula 1: el formato de carreras de la Fórmula E y las configuraciones de pista podrían ofrecer un espectáculo distinto.
Austin destaca además por su perfil progresista y por ser un importante polo de movilidad eléctrica en Texas. La ciudad cuenta con más de 800 estaciones de carga y una flota municipal que ha incorporado numerosos vehículos eléctricos, factores que encajan con la narrativa de sostenibilidad que promueve la categoría.
Laguna Seca, la carta histórica para la Fórmula E
Otra alternativa que genera expectación es Laguna Seca, uno de los circuitos más reconocidos y queridos del país. Aunque no ofrece el ambiente urbano característico de la Fórmula E, su cercanía con el área de San José y Silicon Valley podría jugar a su favor. Además, las estrictas restricciones de ruido del trazado californiano hacen que una categoría 100% eléctrica resulte un encaje natural.
McCrudden reconoció que la FIA analiza datos para evaluar la viabilidad del circuito y expresó su entusiasmo por llevar la Fórmula E a “un pedazo de la historia del automovilismo”, aunque subrayó que la decisión final dependerá del caso de negocio y del impacto que la sede pueda ofrecer a la categoría.
Ciudades en negociación y plazos con la FIA
En paralelo, la Fórmula E ha sostenido conversaciones con Washington DC, aunque no estarían vinculadas con la carrera anunciada de IndyCar en Arlington. También hubo acercamientos con Detroit, Atlanta, Phoenix y Denver, aunque el proyecto de Phoenix, un objetivo histórico para la categoría, parece prácticamente descartado tras obstáculos surgidos el verano pasado.
Toronto aparece, incluso, como una posibilidad para complementar a Miami, lo que abriría la puerta a un doblete norteamericano que combine Estados Unidos y Canadá. El CEO de Fórmula E, Jeff Dodds, explicó que la organización maneja múltiples negociaciones activas y que en marzo-abril se definirá un borrador del calendario para presentarlo a la FIA.
“El acuerdo tiene que ser correcto para la sede y para la Fórmula E”, subrayó. Con la llegada de los monoplazas Gen4 y la ambición de crecer en uno de los mercados más importantes del mundo, la categoría eléctrica parece decidida a redoblar su apuesta por el “sueño americano”.

