La Formula 1 está en el centro de la polémica luego de las malas sensaciones que ha provocado el inicio de esta nueva normativa. El malestar provocado por estos nuevos coches se ha visto reflejado en las audiencias de las retransmisiones de la máxima categoría del automovilismo en los principales países europeos, especialmente en el último GP de Japón.
Por ejemplo y en una información del Señor de los Medios, en España, DAZN registró 63000 espectadores oficiales (sin contar la gente que lo vio por otros sitios mediante la emisión de la plataforma) en la cita de Suzuka, teniendo una caída de un 49% respecto a la edición del año anterior.
Ante esto, han salido voces, como la del narrador oficial, Antonio Lobato, comentando que el motivo no va tan relacionado con la normativa. «Estoy convencido que la razón de la bajada de audiencia tan grande no tiene que ver con el reglamento. Tiene que ver con las nulas oportunidades de hacer algo que tienen Fernando y Carlos. Eso sí que es un timo».
«A ellos sí que habría que escribirles y decirles: pero tíos, cómo me habéis fastidiado la temporada 2026. Eso sí que es una porquería y no el reglamento», indicó el asturiano. Muchos fans se han mostrado disconformes con las palabras de Antonio, señalando directamente a la normativa como una de las principales responsables de esta caída en audiencia y contradiciendo las palabras del narrador español.
Para argumentar a favor este punto de vista, hay que hablar de las audiencias del resto de paises de nuestro entorno. En Francia, la situación es similar, con una caída del 43% respecto a Japón 2025, con una audiencia de 404.000 espectadores. Cruzando el Mediterráneo, Italia es el único país europeo que registra números en positivo, con 824.000 espectadores y aumento del 36% en comparación con la temporada pasada, motivado por el rendimiento de los Ferrari y el éxito de Antonelli, siendo el ganador de la cita en Suzuka.
No obstante, las cosas cambian en dos países con tradición formulera: Alemania y Austria. Sky Sports Alemania registró un 21% de caída en Alemania, al llegar a tener a 342.000 espectadores, mientras que en el país vecino, Servus TV tuvo un descenso del 36%, llegando a los 269.000 espectadores durante la carrera.
Entonces, la pregunta es: ¿Será que el reglamento es el motivo de esta caída de rendimiento? Es difícil de saber. En el caso español, ya se produjo una caída de audiencia en 2016, cuando la retransmisión pasó de ser en TV en abierto a TV en pago, motivado, en parte, por la pésima situación de Fernando Alonso en McLaren-Honda, algo que nunca se ha llegado a remontar.
Un punto bastante interesante a comentar es que, durante 2023 (el mejor año de Alonso desde su regreso), los registros pasaron a superar el medio millón de media de espectadores, siendo la más alta desde 2015 (aunque con gran diferencia). Por eso, se podría decir que parte de la audiencia está conectada a la situación del piloto ovetense, tal y como dice Lobato.
Sin embargo, es innegable que la normativa ha tenido mucho que ver y buena prueba de ello es la audiencia en el resto de países. De hecho, una buena prueba de ello fue la caída de audiencia que tuvo la F1 en los dos últimos años en Antena 3 (2014 y 2015), en el cual bajó de los 2 millones de espectadores de media, causado no solo por el mal rendimiento de Alonso, sino que, también, por el desprecio que se tenía a los motores híbridos.
Tras esto, ¿quién tiene la razón: Lobato o los fans? Las dos partes. La realidad es que no hay un único motivo por el cual hay esta tendencia, hay varios y dos de ellos son los mencionados. La situación podría ser muy diferente si alguno de los dos casos no sucede (sea la normativa mejor o que Fernando luche por el Mundial), pero la situación es la que es y la F1 cae en audiencias.
