La Fórmula 1 afronta las próximas citas del calendario con una decisión estratégica clave en materia de neumáticos: el uso de los compuestos más blandos de la gama durante los fines de semana con formato Sprint en Miami y Montreal. La medida busca maximizar el espectáculo en pista y favorecer distintas estrategias en dos trazados con características muy particulares.

Para ambas carreras, se ha determinado que los compuestos C3, C4 y C5 desempeñen los roles de duro, medio y blando, respectivamente. Esta elección responde tanto a las condiciones del asfalto como al comportamiento esperado de los monoplazas en cada circuito. La primera de estas citas tendrá lugar en Miami, del 1 al 3 de mayo.
Será la primera carrera en suelo estadounidense de la temporada y llegará tras un mes de parón en el campeonato, provocado por la cancelación de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudí. El trazado de Miami, construido en torno al estadio de los Dolphins, se caracteriza por un asfalto extremadamente liso, lo que permite la utilización de compuestos más blandos sin un desgaste excesivo.
En este escenario, la degradación de los neumáticos suele ser principalmente térmica, debido a las elevadas temperaturas habituales en Florida. Sin embargo, los datos del año pasado invitan al optimismo: con una gama de neumáticos muy similar, la degradación fue relativamente baja.
Esto permitió a los pilotos mantener un ritmo alto durante más tiempo y protagonizar intensas batallas en pista, especialmente en las primeras vueltas, donde pudieron exprimir al máximo el rendimiento sin grandes limitaciones estratégicas. Semanas después, del 22 al 24 de mayo, la acción se trasladará al Circuit Gilles Villeneuve, en Canadá.
Allí también se optará por la selección más blanda de neumáticos, aunque por razones ligeramente diferentes. El asfalto poco abrasivo del circuito canadiense favorece el uso de compuestos más suaves, mientras que las fuertes zonas de frenada requieren un buen nivel de agarre para garantizar el rendimiento y la seguridad.
En la edición anterior, cuando la gama incluía el compuesto C6, se eligió una combinación aún más blanda. No obstante, el neumático blando apenas tuvo protagonismo en carrera, ya que las estrategias se centraron en dos paradas utilizando principalmente los compuestos duro y medio. A diferencia de Miami, Montreal introduce un factor adicional: la incertidumbre meteorológica.

Su ubicación y fecha en el calendario hacen que las condiciones climáticas puedan variar significativamente, añadiendo un elemento extra de complejidad para equipos y pilotos.
