Hace unas semanas, The Race publicaba acerca de la existencia de un posible truco utilizado por los coches con unidades de potencia de Mercedes y Red Bull-Ford en clasificación. El mismo medio publica ahora que la FIA ha tomado medidas específicas contra este tipo de práctica.
Mercedes y Red Bull habían encontrado un vacío legal en la Fórmula 1 para evitar la reducción obligatoria de potencia eléctrica al llegar a la meta. Aunque las normas exigen recortar el suministro en 50 kW por segundo, ambos equipos aprovechan una excepción de la FIA que permite apagar el sistema MGU-K en caso de emergencia técnica para proteger el motor.
Al forzar este apagado mediante el software, logran mantener la potencia máxima durante más tiempo. Esta maniobra, aunque legal, tiene un costo estratégico importante, ya que deja el motor eléctrico inoperativo durante los 60 segundos posteriores. A pesar de que la ganancia es mínima (menos de una décima de segundo), puede resultar determinante en las clasificaciones.
Mercedes y Red Bull se dieron cuenta de que los pilotos, en la vuelta de regreso a boxes, no necesitaban utilizar el MGU-K tras su giro de clasificación, y podían aprovechar la mayor potencia respetando el reglamento. Esta práctica se empezó a utilizar desde el primer Gran Premio de la temporada, y se repitió en Japón.
El GP de China fue una excepción al tener la línea de meta demasiado cerca de la última curva, donde la ventaja de apagar el MGU-K habría sido prácticamente ínfimo. Tras el análisis de los incidentes ocurridos en el Gran Premio en Suzuka, la FIA ha decidido prohibir el apagado forzado del MGU-K.
Esta maniobra, utilizada por pilotos como Max Verstappen y Andrea Kimi Antonelli, generó situaciones de riesgo al dejar los coches sin potencia suficiente para afrontar tramos críticos, como las curvas rápidas en S, lo que incluso amenazó con dejar los monoplazas bloqueados en pista.
La decisión de la FIA llega tras una solicitud de aclaración por parte de Ferrari, que detectó el uso estratégico de esta laguna legal. Aunque la práctica cumplía técnicamente con el reglamento, el peligro detectado durante las sesiones de clasificación ha obligado a intervenir para garantizar la seguridad de los pilotos.
A partir de ahora, los comisarios utilizarán los datos de telemetría para vigilar de cerca estas desconexiones. El objetivo es distinguir claramente si un apagado del sistema eléctrico se debe a un problema real de fiabilidad o si es un intento deliberado de ganar rendimiento, sancionando cualquier uso oportunista de esta función de emergencia.

