La FIA celebró la primera de varias reuniones destinadas a evaluar y ajustar el reglamento técnico y deportivo de la Fórmula 1 para 2026. Según el organismo, el encuentro, que reunió a representantes de los equipos y de los fabricantes de unidades de potencia, estuvo marcado por un “diálogo constructivo sobre temas complejos”, reflejo de las tensiones que han surgido tras las primeras carreras del año.
De hecho, la FIA explicó que se abordó una amplia lista de cuestiones vinculadas a la evolución natural del reglamento. Entre ellas, la gestión energética ocupó un lugar central, un asunto que ha generado división dentro del paddock. También el estilo de carrera ha sido motivo de debate. Mientras ciertos pilotos lamentan que los adelantamientos se han vuelto demasiado fáciles y frecuentes, otros consideran que el espectáculo en pista es ahora más espectacular que en años anteriores.
Con todo esto, la FIA señaló que cualquier posible modificación deberá equilibrar el deseo de mantener el espectáculo actual con la necesidad de corregir aspectos que generan inquietud. Sin embargo, advirtió que alcanzar un consenso no será sencillo, ya que los equipos más competitivos pueden mostrarse reacios a aceptar cambios que comprometan su ventaja actual.
En un comunicado enviado a los medios, el organismo indicó que, aunque las carreras disputadas hasta ahora han ofrecido emoción, existe un compromiso para ajustar ciertos aspectos de la gestión energética. Insistió además en que la conversación entre los participantes fue constructiva pese a la naturaleza competitiva del grupo.
La reunión del 9 de marzo es solo el comienzo de una serie de discusiones que continuará en las próximas semanas. El 15 de abril se celebrará un encuentro centrado en posibles modificaciones del reglamento deportivo, mientras que el 16 de abril se retomarán los aspectos técnicos abordados en esta primera sesión.
Un tercer encuentro, previsto para el 20 de abril, reunirá a todos los actores involucrados con el objetivo de analizar propuestas conjuntas y tratar de alcanzar un consenso. Pese a esto, la FIA recordó que el reglamento de 2026 fue elaborado originalmente en estrecha colaboración con equipos, fabricantes, la FOM y el propio organismo, y que cualquier posible cambio deberá seguir el mismo espíritu de cooperación. Las modificaciones, de aprobarse, deberán pasar por el proceso de validación del Consejo Mundial del Motor.
