El culebrón de los nuevos motores de la F1 sigue con un nuevo capítulo mientras se trata de clarificar de manera amplia el marco legal sobre el cual se ampara la relación de compresión. Y es que el nuevo reglamento sobre las unidades de potencia de 2026 establecen una relación de compresión del motor de 16:1, frente a la de 18:1 del año pasado con la antigua normativa de motores.
Esa relación de compresión siempre se ha comprobado a una temperatura ambiente cuando el motor no está en marcha, por lo que no se considera una potencial expansión del material cuando los coches están girando y se genera combustión. Un grupo de fabricantes, liderado presuntamente por Audi, mostró ante la FIA la preocupación ante un posible truco de rendimiento por parte de Mercedes.
Esto habría servido para aumentar la relación de compresión hasta acercarse a 18:1 cuando el coche está en la pista, sin dejar de cumplir con la prueba estática, lo que, según algunos fabricantes, podría suponer una ventaja significativa en cuanto a potencia del motor. Los fabricantes rivales de Mercedes recientemente han instado a la FIA a que modifique la forma de medir las relaciones de compresión antes del inicio de la temporada en Melbourne.
De hecho, habría comprometido mucho a Mercedes y a sus equipos clientes, que este año son McLaren, Williams y Alpine. Una de las soluciones ideadas sería introducir una serie de pruebas en caliente tras las vacaciones de verano o antes de la temporada 2027, con la primera solución, que entraría en vigor a partir del 1 de agosto de 2026, siendo ahora mismo objeto de votación.
El mecanismo para hacerlo es una votación a través del Comité Asesor de Unidades de Potencia (PUAC), que se reunió a principios de este año en busca soluciones. En lugar de convocar otra reunión presencial, algunas fuentes revelaron que a los cinco fabricantes de unidades de potencia se les concedió un plazo de 10 días para votar la resolución de forma online.
Además de Mercedes, Ferrari, Audi, Red Bull Ford y Honda, la FIA y el titular de los derechos comerciales (FOM) también votarán, por lo que se necesitará una mayoría cualificada de cuatro fabricantes más la FIA y la FOM para que se apruebe el cambio. La FIA ha mostrado su interés en solucionar este asunto lo más rápido posible para que el culebrón no se prolongue al inicio de temporada en el GP de Australia.
Sobre este hecho, un comunicado de la FIA decía lo siguiente: «En las últimas semanas y meses, la FIA y los fabricantes de unidades de potencia han desarrollado colaborativamente una metodología para cuantificar cómo cambia la relación de compresión entre las condiciones ambientales y las operativas».
«Tras la validación de este enfoque, se ha presentado una propuesta por la cual, a partir del 1 de agosto de 2026, se debe demostrar el cumplimiento del límite de relación de compresión no solo en condiciones ambientales, sino también a una temperatura de funcionamiento representativa de 130°C».
Como ocurre con todos los cambios regulatorios en la Fórmula 1, cualquier enmienda sigue sujeta a la aprobación final del Consejo Mundial del Motor de la FIA. Los equipos impulsados por Mercedes relativizaron constantemente la la importancia de la supuesta ventaja que gozaría la unidad de potencia germana y también se ha generado mucho malestar por la cantidad de comentarios que ha generado lo que, en realidad, se considera una interpretación inusual, aunque legal, del reglamento.
«Creo que probablemente haya un malentendido sobre la importancia que tiene», dijo James Vowles, director de Williams, cliente de Mercedes. «Estoy seguro de que habrá una resolución. Para mí, francamente, es solo ruido y supongo que desaparecerá en las próximas 48 horas».
«Entiendo por qué todo el mundo se ha centrado en ello, pero no diría que sea el tema más importante en esta lucha por el campeonato», añadió. Por su parte, el director del equipo Red Bull Laurent Mekies, afirmó que su equipo, que ahora produce sus unidades de potencia, acoge con satisfacción cualquier medida que aporte claridad al asunto.
Y, ante las sugerencias de que el constructor había cambiado de bando entre Mercedes y la oposición, Mekies subrayó que Red Bull no le molestaba el rumbo que tome esta cuestión. «No creemos que sea ruido, creemos que debemos tener claridad», dijo Mekies. «No nos estresa si va a la izquierda o si va a la derecha, pero debemos tener claridad sobre lo que podemos y no podemos hacer».
«Es cierto que aún es pronto, pero muy pronto llegaremos a un punto en el que cualquier ventaja competitiva, por pequeña que sea, marcará la diferencia, por lo que lo que queremos es claridad y estoy de acuerdo con James en que esperamos conseguir esa claridad muy pronto».
