Este pasado domingo, las calles de la icónica Ciudad de Buenos Aires se tiñeron de celeste y blanco para recibir a Franco Colapinto en su exhibición a bordo del Lotus E20 Renault decorado con los colores azul y magenta de Alpine. El piloto argentino logró convocar, en un solo día a más espectadores de los que suelen verse en la mayoría de los GP, en un roadshow que contó con una multitud sin precedentes, estimada en 600.000 personas.
Como parte del evento «Mercado Libre presenta: Franco Colapinto Road Show Buenos Aires 2026», cientos de miles de apasionados seguidores se congregaron a la sombra del Monumento de los Españoles, donde Franco a los mandos del Lotus E20 de 2012 con un atronador V8 de Renault, aquel que vio ganar a Kimi Räikkönen en Abu Dabi, deleitó a los aficionados con un espectáculo que quedará marcado a fuego en la historia del país sudamericano.
Si bien el fuerte apoyo y la pasión de los fans argentinos casi eclipsaron el rugido del E20, las habilidades de Franco a bordo del monoplaza estuvieron en el centro de la escena donde no solo exigió al potente V8 de la recordada normativa de 2012. También hizo gala de sus destrezas de piloto del gran circo sobre la Avenida del Libertador.
El propio Franco realizó varias pasadas a alta velocidad en el circuito de 2 km, incluyendo derrapes, trompos y saludos ocasionales a algunos afortunados aficionados, continuando así su inspiración para una generación de seguidores argentinos de la Fórmula 1. Durante este gran día histórico para los argentinos, Franco pudo disfrutar de su sueño de pilotar en casa y se convirtió en el primer argentino en rodar con un F1 en las calles de Buenos Aires.
Además, los aficionados también pudieron disfrutar de una vuelta especial del piloto de Alpine en una réplica del Mercedes-Benz W196, equivalente al coche con el que Juan Manuel Fangio logró el doblete de campeonatos en 1954 y 1955 para la marca germana. Si bien Colapinto nació en Buenos Aires y se crio en la localidad de Pilar, varios kilómetros norte de la ciudad, desde su adolescencia emprendió un camino con el gran objetivo de llegar a la Fórmula 1.
Y este sueño le fue retribuido de gran manera por parte de los argentinos. Cada rincón del circuito estaba abarrotado de aficionados que llenaban las vallas durante todo el evento. Además de ver el Fórmula 1 en pista, disfrutaron de la presencia de Franco en el escenario y de actuaciones musicales antes del inicio de la principal demostración de la jornada.
Además, el evento sirvió como escaparate para que Argentina demuestre a la Fórmula 1 y al mundo motor que en Buenos Aires están preparados para albergar nuevamente a la categoría de monoplazas más importante del planeta y cortar con esa racha de casi 3 décadas sin un Gran Premio de Argentina.
Tras completar la exhibición y ante la presencia de sus compatriotas, Franco Colapinto expresó su felicidad por compartir esta exhibición junto a sus aficionados: “¡Guau, qué sensación tan increíble poder conducir en casa y, sobre todo, disfrutar del día con tantos aficionados! Es un momento muy especial para mí poder conducir un Fórmula 1 por las calles de Buenos Aires, sin duda uno de los mejores días de mi vida».
«El cariño de los aficionados ha sido asombroso; todo este evento es para ellos, y espero que se sientan tan increíbles como yo. Quiero agradecerles especialmente a todos por venir, y también a la hermosa ciudad de Buenos Aires, al Mercado Libre, a todos los patrocinadores que apoyaron este evento y a mis amigos y compañeros del equipo Alpine por ayudarme a organizar el Road-Show. Ahora nos dirigimos a Miami para volver a competir. ¡Vamos!».
