Jaguar cerró la temporada de Fórmula E con una mezcla de emociones en el E-Prix de Londres. El equipo británico consiguió proclamarse campeón del mundo de equipos por segunda vez en su historia, aunque el fin de semana terminó con la amarga despedida de Mitch Evans, que se quedó sin el título de pilotos en su última carrera con la estructura.
El balance de Jaguar en las dos carreras londinenses fue desigual. António Félix da Costa subió al podio el sábado, mientras que Evans tuvo que conformarse con la octava posición. El domingo, el neozelandés reaccionó con una cuarta plaza, pero el portugués sacrificó su propio resultado para ayudar a su compañero y al equipo en la lucha por los campeonatos.
La primera carrera del fin de semana arrancó con Jaguar en una posición privilegiada. Mitch Evans partió desde la primera fila, en tercera posición, después de haber terminado segundo en la clasificación, mientras que António Félix da Costa inició la prueba séptimo.
Sin embargo, fue el portugués quien consiguió el mejor resultado del equipo. Da Costa realizó una carrera muy sólida y aprovechó las circunstancias para terminar tercero, subiendo al podio junto a Pascal Wehrlein y Jake Dennis. Evans, por su parte, no pudo mantener el ritmo de los primeros compases y terminó octavo.
El resultado le permitió sumar puntos importantes en la batalla por el campeonato, aunque la situación en la clasificación general se complicó después de que Wehrlein consiguiera la victoria. El neozelandés sufrió especialmente las consecuencias de una neutralización que alteró su estrategia y terminó perdiendo terreno respecto a sus principales rivales.
La segunda carrera fue completamente diferente. Evans consiguió clasificarse quinto y afrontó la última prueba de la temporada con opciones matemáticas de conquistar por primera vez el título mundial. El piloto de Jaguar terminó cuarto, justo por detrás del ganador Taylor Barnard, Nyck de Vries y Edoardo Mortara.
Aunque no consiguió alcanzar el podio, el resultado fue suficiente para aportar una cantidad de puntos fundamental para el campeonato de equipos. Evans no pudo completar la remontada necesaria para superar a Pascal Wehrlein en la clasificación de pilotos. El alemán se proclamó campeón por segunda vez, mientras el piloto de Jaguar terminó la temporada como uno de los grandes protagonistas de la lucha por el título.
El papel de António Félix da Costa fue todavía más importante. El portugués terminó decimocuarto, pero su posición final no refleja la relevancia que tuvo durante la carrera. Da Costa se encargó de defender la posición frente a Pascal Wehrlein durante buena parte del E-Prix, dificultando el avance del piloto de Porsche y permitiendo que Evans pudiera sumar los puntos necesarios para que Jaguar mantuviera el control del campeonato de equipos.
La propia Fórmula E destacó la estrategia defensiva del portugués como una de las claves para que Jaguar consiguiera el título. La maniobra colectiva funcionó: Jaguar consiguió ampliar su ventaja sobre Porsche hasta los 17 puntos y se proclamó campeón del mundo de equipos.
El cuarto puesto tuvo un significado especial para Mitch Evans. El neozelandés disputaba en Londres su última carrera con Jaguar después de una década formando parte del proyecto. Aunque no pudo conquistar el título de pilotos, sí cerró su etapa con el campeonato de equipos bajo el brazo.
Evans se marcha de Jaguar después de haber sido una de las grandes referencias del equipo durante la era Gen3 y con un vínculo de diez años que comenzó cuando el proyecto todavía estaba dando sus primeros pasos en Fórmula E. Jaguar confirmó en abril que ambas partes separarían sus caminos al terminar la temporada.
El E-Prix de Londres dejó, por tanto, un desenlace agridulce para Jaguar. El equipo no pudo conseguir el título de pilotos que perseguía con Evans, pero sí se llevó el campeonato de equipos gracias a una actuación colectiva decisiva en la última carrera. Ahora, el fabricante afrontará la nueva era Gen4 como campeón de equipos y con una alineación que deberá adaptarse a la marcha de Evans.
La temporada termina así con Jaguar en lo más alto del campeonato de estructuras, pero también con el adiós de uno de los pilotos más importantes de su historia reciente. Londres no le dio a Evans el Mundial que perseguía, pero sí permitió a Jaguar despedir la Gen3 como campeón.
Antonio Félix da Costa
“Es una sensación agridulce: siempre es bueno estar en el podio y pude adelantar a algunos pilotos para avanzar en la primera carrera. Desafortunadamente, la FCY arruinó por completo la carrera de Mitch, así que no pudimos maximizar nuestro ritmo y el resultado para el equipo en casa».
«Es una derrota difícil y lo siento por él, pero tenemos que afrontar la carrera final con una mentalidad positiva, asegurarnos de clasificar bien y cruzar la meta. Ganar el Campeonato Mundial de Equipos en mi primera temporada con Jaguar es una sensación increíble. Me sentí como en casa desde el principio con el equipo, así que lograr lo que hemos conseguido este año es fenomenal y estoy muy orgulloso de todos».
«Es una lástima para Mitch que se haya quedado a las puertas del título de pilotos, pero ha sido un gran amigo y compañero de equipo durante toda la temporada, y un auténtico placer trabajar con él. Fue una dura batalla contra los Porsche, pero estoy muy contento de que lo hayamos conseguido en la última jornada.
Mitch Evans
«Durante el sábado, las cosas claramente no salieron como esperaba. Nico me obstaculizó en la primera parte de la carrera, así que tomamos el PitBoost pronto para contrarrestarlo, lo cual fue lo correcto dadas las circunstancias. La FCY que siguió me perjudicó por completo. Sin embargo, sigo en la lucha, así que ahora me concentro en clasificar bien mañana y luego seguiremos adelante.”
«Estoy orgulloso de mi carrera, estoy orgulloso del equipo y estuvimos muy cerca. De nuevo, me quedé atascado detrás de Nico Muller y, aunque finalmente pude adelantarlo, simplemente perdí demasiado tiempo con respecto a los líderes. La estrategia del equipo fue impecable, así que gracias a ellos y por los últimos diez años. Ha sido una gran aventura juntos”.


