El corredor catalán tuvo un día excepcional en el Dakar durante la penúltima etapa, que estuvo compuesta por 276 kilómetros cronometrados exclusivamente sobre dunas. A pesar de partir en el puesto 104, logró avanzar significativamente y terminó en el 23º lugar absoluto.
En la categoría Ultimate, donde compite, obtuvo un impresionante 14º puesto, quedando solo a 34 minutos del ganador de la etapa. El piloto de Oliana destacó el desempeño impecable del Toyota Hilux T1+ durante esta etapa crucial en el Empty Quarter. Esteve y su copiloto, Txema Villalobos, mostraron un ritmo sólido y consistente, remontando posiciones y ganando confianza.
En la clasificación general, Isidre subió al puesto 31º absoluto y al 21º en su categoría, consolidando una notable recuperación en este tramo final del rally. “Salíamos casi los últimos y hemos remontado hasta el 23º lugar. El coche ha funcionado perfectamente toda la etapa, y estamos muy contentos con el ritmo mostrado en la última gran especial del Dakar«.
«Ahora, si tenemos un revés que nos hace salir retrasados en una especial, somos capaces de ir hacia delante, adelantamos a la gente y llegamos hasta el grupo de cabeza”, aseguró. Esteve enfatizó la capacidad de su coche para adaptarse a las dunas, un tipo de terreno clave en el Dakar. El rendimiento del vehículo, combinado con su experiencia y la navegación de Villalobos, les permitió superar los retos de la etapa con eficacia.
Según el piloto, las herramientas modernas como el roadbook electrónico también facilitaron un desempeño más ágil y preciso. El único inconveniente de la jornada fue quedarse atrapados brevemente en la cresta de una duna. Sin embargo, resolvieron el problema rápidamente usando los gatos hidráulicos del coche, sin que el copiloto tuviera que descender.
Al final de la jornada, el de Toyota también se pronunció sobre ello: “Solo nos hemos quedado enganchados en una cresta de una duna, pero Txema ni siquiera ha tenido que bajar del coche. Con los gatos hidráulicos, lo hemos podido mover un poco desde la cabina y hemos seguido adelante”, confesó Esteve.
Con la última etapa del Dakar 2025 a la vista, el equipo se prepara para concluir con un buen desempeño. La jornada final en Shubaytah, aunque más corta con solo 61 kilómetros cronometrados, representa un desafío que Esteve y su equipo están más que listos para afrontar. La colocación favorable en la salida y el buen ritmo mostrado les permiten mirar con optimismo el desenlace.
