Red Bull vivió una jornada dividida en el segundo día de pruebas en Baréin, con Isack Hadjar programado para estar al volante durante todo el día. Sin embargo, un inconveniente técnico en la sesión matutina retrasó su salida a pista y condicionó el kilometraje inicial del equipo.
El piloto francés no pudo registrar tiempo por la mañana debido a un problema técnico aunque los mecánicos lograron resolver la situación antes del final de la primera tanda, lo que permitió encarar la sesión vespertina con el programa prácticamente intacto. Ya por la tarde, Hadjar completó 86 vueltas y firmó un mejor tiempo de 1:36.561, centrando el trabajo en la recopilación de datos y en avanzar con varios puntos clave del plan técnico.
A pesar de haber rodado menos que otros equipos, Red Bull consiguió cumplir con buena parte de los objetivos previstos. “Obviamente, el día no comenzó como esperábamos por el problema, pero es pretemporada y estas cosas pasan”, explicó Hadjar. “El equipo trabajó duro para que pudiera salir justo antes del final de la sesión matutina, lo que nos puso en buena posición para la tarde”.
El francés destacó la eficiencia del equipo para recuperar el tiempo perdido: “Aunque tuvimos menos kilometraje que otros, lo aprovechamos al máximo y recopilamos muchos datos de cara al trabajo de mañana, tanto para Max como para mí. Logramos completar varios de nuestros programas en poco tiempo, así que es tranquilizador saber que la interrupción de la mañana no afectó nuestro plan general”.
En cuanto a sus sensaciones, Hadjar se mostró satisfecho: “Una vez que salí a pista, me sentí bien en el coche, así que podemos estar contentos con el trabajo de hoy”. Red Bull continuará su programa este viernes con el regreso de Max Verstappen al volante, en la última jornada de esta primera semana de pruebas en Sakhir.

