Audi completó una jornada productiva en el segundo día de pretemporada en Baréin, con Nico Hülkenberg al volante por la mañana y Gabriel Bortoleto tomando el relevo en la sesión vespertina. El experimentado piloto alemán fue el encargado de abrir el programa del equipo y cerró el día en la décima posición de la tabla general, acumulando un kilometraje importante en un trazado que suele poner a prueba tanto la fiabilidad como el equilibrio de los monoplazas.
“Fue otro buen día, con un kilometraje sólido y mucho aprendizaje. Seguimos descubriendo cosas en cada tanda y dominando los sistemas paso a paso”, explicó Hülkenberg al término de su jornada. El alemán destacó además la exigencia del escenario: “Baréin es un lugar exigente para probar, así que nos ofrece una lectura clara de lo que está funcionando y de lo que todavía necesita atención”.
Por la tarde, el brasileño Gabriel Bortoleto se subió al coche#5 y completó una sesión consistente que lo dejó en la sexta posición de la clasificación vespertina. El joven piloto valoró especialmente la fiabilidad mostrada por el monoplaza a lo largo de su programa de trabajo.
“En general, fue una sesión de medio día positiva para mí. Logramos completar mucho kilometraje sin problemas importantes, lo cual siempre es alentador, especialmente en un test como este”, señaló Bortoleto. Además, destacó el enfoque técnico del equipo: “Estoy contento con lo que conseguimos hoy, en particular con el trabajo que hicimos en diferentes configuraciones”.
Pese al balance favorable, el brasileño reconoció que todavía hay margen de mejora de cara a las siguientes jornadas: “Por supuesto, aún hay mucho por mejorar y bastante trabajo por delante, pero seguiremos construyendo a partir de aquí”. Con dos días completados, Audi continúa centrado en la recopilación de datos y en el entendimiento del paquete técnico, en un circuito que tradicionalmente ofrece referencias claras sobre el rendimiento real de los equipos antes del arranque de la temporada.
