El inicio de la nueva era Aston Martin-Honda está siendo más duro de lo esperado en pista, pero los ingenieros japoneses mantienen la calma. Tras ver cómo sus dos monoplazas caían eliminados en la SQ1 del Gran Premio de China, con Fernando Alonso 19º y Lance Stroll 20º, el enfoque de Honda se ha desplazado totalmente hacia la telemetría y el desarrollo a largo plazo de su nueva unidad de potencia para 2026.
Shintaro Orihara: «El objetivo era acumular kilometraje»
Shintaro Orihara director general en pista e ingeniero jefe de Honda, ha dejado claro que, a pesar de las posiciones en la tabla, el trabajo en el garaje ha seguido un plan estrictamente técnico para entender cómo respira el nuevo motor en Shanghái: “Nuestro objetivo hoy era acumular más kilometraje con el fin de obtener aprendizajes adicionales para la estrategia de gestión de energía y la manejabilidad en el Circuito de Shanghái”.
Estas palabras explican, en parte, el sacrificio de la velocidad pura. Honda está priorizando que la entrega de potencia sea fluida y que el sistema híbrido no desfallezca en las larguísimas rectas del trazado chino, algo vital para la fiabilidad de este nuevo ciclo reglamentario.
Datos sin problemas para salvar el fin de semana
Pese al varapalo de verse al fondo de la parrilla, Orihara destaca que no han tenido fallos mecánicos, lo que les permite tener una base de datos sólida para intentar remontar en las sesiones oficiales: “Otro objetivo era analizar el rendimiento para la Sprint de mañana, por lo que tener un FP1 y una clasificación para la Sprint libres de problemas era importante para nosotros de cara a preparar los ajustes de datos para el resto del fin de semana”.
Con Fernando Alonso y Lance Stroll partiendo desde la penúltima fila, el trabajo de Honda durante la noche será crucial. Necesitan encontrar ese extra de manejabilidad que Orihara menciona para que los pilotos puedan, al menos, empezar a escalar posiciones en la Sprint.
