El sábado no fue especialmente amable con Aston Martin. En el circuito Internacional de Shanghai, la escudería británica volvió a vivir una jornada centrada más en acumular kilómetros y datos que en pelear por posiciones serias, tanto en la carrera al Sprint como en la clasificación para el Gran Premio del domingo.
La carrera corta del fin de semana fue el primer test serio de este sábado. Fernando Alonso y Lance Stroll completaron la distancia sin incidentes, pero lejos de la zona de puntos, en una carrera que confirmó que el AMR todavía tiene trabajo por delante. El asturiano finalizó decimoséptimo y el canadiense lo hizo justo detrás, decimoctavo.
La atención se trasladó después a la clasificación para la carrera principal, donde Aston Martin tampoco consiguió dar el salto que buscaba. Ambos monoplazas quedaron fuera en Q1, sin oportunidades reales de luchar por nada más que el fondo de la parrilla. Decimonoveno puesto para el hispano y vigésimo primero para el de Canadá.
Desde el lado técnico, Shintaro Orihara, responsable técnico de Honda en pista, explicó que el viernes fue clave para preparar el trabajo del sábado. «Ayer tuvimos una sesión de entrenamientos libres bastante fluida, en la que pudimos acumular kilómetros y recopilar mucha información«.
«Eso nos ayudó a optimizar los datos para la sprint y la clasificación de hoy. También completamos toda la distancia de la carrera sprint, lo que demuestra que vamos en la dirección correcta. Es un punto positivo para Honda en términos de fiabilidad y seguiremos trabajando duro para mejorarla. Estamos viendo buenos progresos”.
Uno de los focos principales del trabajo conjunto entre Honda y Aston Martin sigue siendo la fiabilidad del sistema híbrido, sobre todo, después de los problemas detectados a principios de temporada. En el primer Gran Premio del año, en Australia, ya se introdujeron medidas para reducir las vibraciones en la batería.
Orihara comentó que esas mejoras continúan evaluándose en carrera: “Como ya mencionamos, introdujimos nuevas contramedidas para reducir las vibraciones de la batería en Melbourne, donde recorrimos entre 300 y 400 kilómetros en la primera ronda. Aquí en China hemos sumado aún más kilometraje y eso ha aumentado un poco nuestra confianza”.
Con ese trabajo ya avanzado, el objetivo para la carrera del domingo es claro: seguir acumulando vueltas y confirmar que esas soluciones funcionan en condiciones reales de competición. «Mañana tendremos otros 300 kilómetros por recorrer y el objetivo es completar toda la distancia de carrera para confirmar que nuestras contramedidas funcionan bien. Cada vuelta es importante para Honda y para Aston Martin Aramco Formula One Team”, concluyó Orihara.
