El futuro de Fernando Alonso empieza a jugarse también alrededor del motor Honda. Mohammed Ben Sulayem quiere encontrar caminos para acelerar la recuperación de Aston Martin y mantener al español en la Fórmula 1 en 2027, pero en la casa japonesa no esperan atajos.
El presidente de la FIA volvió a poner sobre la mesa su preocupación por la continuidad del bicampeón del mundo. Ben Sulayem no quiere que Alonso termine alejándose de la categoría por la falta de competitividad que actualmente arrastra Aston Martin y, especialmente, su unidad de potencia Honda.
En Madrid, durante el New Economy Forum, el dirigente fue contundente al explicar su postura: “No nos podemos permitir que Fernando, un gran campeón, se vaya sólo por las circunstancias”. Ben Sulayem ya había conversado con Alonso en Monza y también mantuvo un encuentro con Lawrence Stroll en Madrid.
Según explicó, incluso le preguntó al propio asturiano qué necesitaría para revertir la situación. La FIA, además, ya ha utilizado en el pasado herramientas reglamentarias para intentar equilibrar el desarrollo entre los distintos fabricantes. Durante el pasado Gran Premio de España trascendió que la FIA analizaba posibles concesiones para que Honda pueda acelerar el desarrollo de su motor pensando en 2027.
Entre las alternativas que se barajan aparecen una eventual mayor libertad para homologar componentes, más margen económico y otras herramientas destinadas a las áreas en las que el fabricante japonés encuentra mayores dificultades. Eso sí: por ahora, no hay ningún paquete cerrado ni una modificación reglamentaria concreta.
Y Honda, lejos de alimentar las expectativas, eligió bajar el tono. En Honda no esperan ningún salvavidas. Shintaro Orihara, director general de pista y jefe de ingeniería de Honda, fue consultado sobre las declaraciones de Ben Sulayem y sobre la posibilidad de que la FIA esté preparando nuevas medidas para ayudar al motorista japonés.
La respuesta fue bastante más fría de lo que podía esperarse. “No lo sé, pero él está pensando mucho”, respondió Orihara al ser preguntado por las intenciones del presidente de la FIA. Pero el ingeniero japonés fue todavía más claro cuando tuvo que explicar qué espera Honda de una eventual intervención de la FIA.
Y no habló de milagros ni de soluciones rápidas: “No creo que pueda darnos ninguna solución mágica. Nosotros simplemente nos centramos en nuestro plan de desarrollo y trabajamos duro para mejorar nuestro producto. Ese es nuestro plan en estos momentos”. Tampoco dio pistas sobre posibles conversaciones entre Honda y Ben Sulayem.
Cuando le preguntaron si el fabricante ya había trasladado a la FIA alguna petición concreta, Orihara respondió sin vueltas: “No tengo ni idea”. El mensaje de Honda parece claro: si la FIA quiere buscar mecanismos para ayudar, bienvenidos sean, pero en Sakura no están esperando que una concesión reglamentaria cambie de golpe el panorama.
Y hay un motivo evidente. Ninguna modificación puede transformar de un día para otro una unidad de potencia que todavía está lejos de ser referencia. Por eso, la frase utilizada ahora por Orihara resulta especialmente llamativa: la ayuda reglamentaria puede abrir puertas, pero no existe una “solución mágica”.
Así, mientras Ben Sulayem busca alternativas para evitar que la falta de competitividad termine empujando a Alonso fuera de la F1, Honda mantiene una postura mucho más terrenal. La FIA puede ofrecer herramientas. Puede ampliar márgenes y facilitar el desarrollo. Pero el salto que necesita Aston Martin, y que podría resultar decisivo para que Alonso siga en 2027, tendrá que llegar principalmente desde el trabajo de Honda.

