Honda parece haber encontrado, por fin, la luz al final del túnel. La marca japonesa probó el viernes de Japón una solución a las molestas vibraciones que llevan semanas condicionando el rendimiento de sus pilotos… y funcionó. Así de claro lo dejan desde dentro del box: la prueba fue “un éxito” en una información de Motorsport Japón.
Pese a las buenas sensaciones, Honda decidió no utilizar la pieza el resto del fin de semana. El motivo es sencillo: introducir un componente nuevo sin rodaje suficiente podía convertirse en un riesgo innecesario de fiabilidad, y el equipo no está para regalos. Así que, por precaución, dejaron la mejora aparcada… pero con una sonrisa.
De hecho, en Honda no ocultan que están ilusionados. Hablan de “señales muy prometedoras” y aseguran que la solución apunta en la dirección correcta. Tanto, que dentro del equipo ya se escucha una frase repetida: “si todo va bien, ya no deberíamos tener que hablar más de este tema”.
El gran objetivo ahora es llevar la pieza al GP de Miami. Allí esperan poder montarla sin riesgos, ya con todos los test internos completados. Si todo sale según lo previsto, la mejora podría significar un salto importante en el rendimiento y, sobre todo, en la confianza de los pilotos.
Después de semanas de dudas, quejas y análisis interminables, la marca japonesa siente que está cada vez más cerca de cerrar este capítulo. Si la solución funciona en Miami, Honda podrá por fin respirar tranquila… y hablar de lo que realmente importa: ser más competitivos.
