El Gran Premio de Hungría marcará el inicio de una nueva etapa para Aston Martin con el estreno de un monoplaza profundamente revisado, pero el proyecto del equipo de Silverstone todavía guarda una segunda fase. Tras el debut del gran paquete aerodinámico este fin de semana, la escudería completará su plan de evolución en la siguiente cita del calendario, en Zandvoort, donde está previsto el estreno de la nueva especificación del motor Honda.
En los últimos días, diversas informaciones apuntaban a que el fabricante japonés había logrado una espectacular mejora en su unidad de potencia, llegando incluso a hablarse de un incremento cercano a los 50 caballos respecto a la versión utilizada hasta ahora. Sin embargo, desde Honda han optado por rebajar esas expectativas.
En declaraciones a Mundo Deportivo, el responsable de operaciones en pista de la marca japonesa, Shintaro Orihara, reconoció que el objetivo es seguir aumentando el rendimiento del propulsor, aunque considera poco realista la cifra que ha circulado en el paddock. «Me gustaría llegar a esa cifra, pero es una cifra bastante elevada. Así que no puedo dar detalles sobre la potencia, pero mi impresión es que solo se trata de un rumor«.
«No creo que sea una cifra real». Mientras el nuevo motor continúa ultimando su desarrollo de cara a la próxima carrera, en Hungaroring toda la atención estará centrada en el nuevo AMR26, una versión que incorpora una profunda revisión aerodinámica, una importante reducción de peso y múltiples cambios estructurales para intentar revertir el complicado inicio de temporada del equipo.
Entre las novedades más destacadas figuran un nuevo morro, un fondo plano completamente rediseñado, modificaciones en la suspensión trasera y una optimización general del flujo aerodinámico. No obstante, Mike Krack confirmó que una de las piezas sobre las que más se había especulado permanecerá sin cambios.
El dirigente luxemburgués aclaró que el monoplaza mantendrá la misma caja de cambios, descartando así otra de las informaciones que habían surgido durante los días previos al Gran Premio. Además del rendimiento puro, Honda aprovechará el estreno del nuevo chasis para recopilar una enorme cantidad de información que será clave en la evolución de su unidad de potencia.
Orihara explicó que uno de los principales objetivos de los entrenamientos libres será comprobar cómo interactúan el nuevo sistema de refrigeración y la configuración revisada del coche con el motor. «Hay un nuevo chasis y una nueva configuración de refrigeración. Así que tenemos previsto comprobar cómo funciona eso para nuestra unidad de potencia en la FP1. Por lo tanto, ese es un aspecto muy importante de la prueba para nosotros».
El ingeniero japonés también destacó que el incremento esperado en la velocidad de paso por curva obligará a revisar numerosos parámetros relacionados con la entrega de potencia y la recuperación de energía, un trabajo que centrará buena parte de la actividad del equipo durante las dos primeras sesiones del fin de semana.
«La velocidad en las curvas influirá significativamente en la gestión de la energía y también en la manejabilidad. Porque la aplicación del acelerador cambiará considerablemente en comparación con las últimas pruebas. Por eso, estoy seguro de que en la FP1 y la FP2 estaremos muy ocupados adaptándonos a la velocidad en las curvas del nuevo chasis».
«Así que, sin duda, estaremos muy ocupados en FP1 y FP2 ajustando nuestra gestión de la energía y la manejabilidad». Con el estreno del renovado AMR26 en Hungría y la llegada del nuevo motor prevista para Zandvoort, Aston Martin afronta dos fines de semana decisivos para comprobar si el ambicioso plan de desarrollo diseñado junto a Honda permite al equipo acercarse definitivamente a la parte delantera de la parrilla.

