Honda afrontó un día importante en su Gran Premio de casa, aprovechando las sesiones de entrenamientos libres para recopilar datos clave sobre el rendimiento y la fiabilidad de su unidad de potencia. Aunque las dos sesiones transcurrieron sin incidentes y con un kilometraje elevado, el fabricante japonés admitió que aún queda trabajo por hacer para encontrar el ritmo deseado frente a sus rivales.
Con los equipos clientes trabajando estrechamente junto a Honda y el público japonés atento a cada detalle, el fabricante encara un sábado decisivo. La prioridad ahora será transformar la fiabilidad demostrada en velocidad pura, en un fin de semana donde la exigencia técnica y las diferencias mínimas pueden definir su papel en la parrilla.
Shintaro Orihara gerente general de pista e ingeniero jefe de Honda, valoró de forma positiva la utilidad de los datos obtenidos durante la jornada, especialmente en aspectos relacionados con las vibraciones, uno de los puntos de análisis más relevantes del programa técnico previsto.
“En los entrenamientos libres obtuvimos datos útiles para saber dónde debemos trabajar para reducir las vibraciones, no solo para el sistema de baterías, sino también para el piloto: así que fue un día productivo«. Por otro lado, Orihara destacó además la buena fiabilidad mostrada durante ambas sesiones, algo imprescindible en un circuito tan exigente como Suzuka.
“Tuvimos una sesión fluida con ambos coches en FP1 y FP2 y acumulamos bastante kilometraje, lo cual también es positivo«. Sin embargo, el responsable del motorista japonés reconoció que el rendimiento todavía no está al nivel esperado, y que la noche será crucial para analizar y optimizar los parámetros de cara al fin de semana.
“Nuestro ritmo no es el que deseamos, así que necesitamos revisar los datos durante la noche y también debemos optimizar esto para mañana de cara a la FP3 y la clasificación para intentar encontrar un mejor ritmo«.

