Honda terminó el Gran Premio de Baréin disputado en el circuito de Sepang con sensaciones positivas después de conseguir, junto a Aston Martin, cuatro puntos gracias al octavo puesto de Fernando Alonso. La cita malasia puso a prueba a las unidades de potencia por las elevadas exigencias del trazado, pero el fabricante japonés consiguió superar las dificultades y cerrar una carrera complicada con un resultado que permite recuperar confianza después de varias pruebas menos favorables.
Sepang representaba un reto importante para Honda. El calor, la humedad y las características del circuito obligaban a prestar especial atención tanto al comportamiento del motor como a la facilidad de conducción del monoplaza. Además, la gestión de las temperaturas durante la carrera se convirtió en uno de los aspectos fundamentales para mantener el rendimiento.
Shintaro Orihara, director general de pista e ingeniero jefe de Honda, explicó las dificultades a las que tuvo que enfrentarse el fabricante japonés durante el fin de semana. «Malasia ha supuesto un desafío tanto para la combustión del motor como para la facilidad de conducción, pero nuestros ingenieros han trabajado arduamente junto con el equipo para mitigar estos factores», señaló Orihara.
La situación térmica terminó siendo algo más favorable de lo esperado. Aunque las condiciones de Sepang obligaban a mantener una vigilancia constante sobre las temperaturas, durante la carrera el mercurio no alcanzó los niveles previstos inicialmente, facilitando la gestión de la unidad de potencia.
«Tuvimos suerte, ya que las temperaturas durante la carrera fueron más bajas de lo previsto, y colaboramos eficazmente con Aston Martin para gestionar esta situación», explicó el responsable japonés. Ese trabajo conjunto entre Honda y Aston Martin permitió a Fernando Alonso completar una carrera especialmente exigente.
El español tuvo que remontar después de comenzar con neumáticos de seco sobre una pista todavía delicada y llegó a estar muy lejos del grupo de cabeza. Sin embargo, el coche de seguridad volvió a juntar el pelotón y el asturiano aprovechó las oportunidades que aparecieron para terminar octavo.
El resultado permitió a Aston Martin sumar cuatro puntos y supone el mejor resultado de Alonso en lo que va de temporada. Para Honda, además, representa una recompensa al trabajo realizado durante las últimas semanas después de una etapa especialmente complicada.
Orihara considera que los cuatro puntos conseguidos no reflejan necesariamente todo el potencial de la unidad de potencia japonesa, pero sí ponen de manifiesto la capacidad del conjunto para maximizar sus oportunidades cuando las circunstancias lo permiten. «El resultado de hoy es un gran logro para nosotros«.
«Aunque no refleja plenamente el rendimiento de nuestra unidad de potencia, todo el equipo trabajó bien para maximizar los resultados, obteniendo cuatro puntos para el campeonato», afirmó. Honda afrontaba esta cita después de varias carreras difíciles desde el Gran Premio de Italia en Monza.
El fabricante japonés había tenido que lidiar con diferentes problemas y resultados por debajo de las expectativas, por lo que el octavo puesto conseguido junto a Aston Martin supone un pequeño punto de inflexión dentro de la segunda mitad de la temporada. «Teniendo en cuenta el intenso trabajo realizado desde Monza y los momentos difíciles vividos en las tres carreras posteriores—, este es un buen resultado para Honda», reconoció Orihara.
El fabricante japonés, sin embargo, no considera que el trabajo esté terminado. Con todavía varias carreras por delante, Honda continuará trabajando junto a Aston Martin para mejorar el rendimiento de su unidad de potencia y extraer un mayor potencial del AMR26. «Seguiremos esforzándonos durante el resto de la temporada para mejorar en todo lo posible», concluyó Orihara.
El resultado de Sepang deja así una lectura positiva para Honda. Los cuatro puntos no solo permiten a Aston Martin avanzar en el campeonato, sino que también sirven como recompensa al trabajo realizado por los ingenieros japoneses después de unas semanas complicadas. El próximo objetivo será mantener esta línea y comprobar si la competitividad mostrada en Malasia puede trasladarse a las siguientes citas del calendario.


