Honda llega a su carrera de casa con una mezcla de orgullo, determinación y prudencia. El Gran Premio de Japón, siempre especial para el motorista japonés, supone un punto de inflexión en un momento en el que el fabricante japonés sigue buscando mejorar la fiabilidad y elevar el rendimiento de su unidad de potencia.
El fin de semana en Suzuka se presenta así como una prueba clave para medir el avance real de Honda y un momento especial para conectar con una afición que, año tras año, convierte esta cita en una de las más emocionantes del calendario de Fórmula 1. Shintaro Orihara director general de pista de Honda subrayó la carga emocional que implica competir en Suzuka, un circuito que lo ha acompañado desde su juventud:
“Antes de unirme al proyecto de Honda en la Fórmula 1, era un gran aficionado de Honda y del automovilismo. Llevo décadas asistiendo a Suzuka: siempre me emocionaba ver las sesiones y animar a Honda, así que sé lo apasionados que son los aficionados. Ahora me enorgullece trabajar frente a ellos y seguiremos esforzándonos al máximo para demostrarles de lo que somos capaces».
Por otro lado, Honda asegura haber dado un paso adelante tras el Gran Premio de China, especialmente en lo relativo a la fiabilidad de las baterías, gracias a la reducción de las vibraciones que afectan a los sistemas. No obstante, Orihara advierte que aún no se ha llegado al objetivo marcado:
“Debemos encontrar más soluciones para determinar la causa de las vibraciones que afectan a los pilotos. También hemos centrado nuestros esfuerzos entre China y Japón para seguir mejorando nuestra fiabilidad, pero nuestro rendimiento aún no está donde queremos, especialmente en lo que respecta a la gestión de la energía«.
La gestión energética será uno de los principales desafíos en Suzuka, un trazado técnico y exigente donde cada error de eficiencia se paga caro. Por eso, los japoneses aseguran haber tomado como referencia lo aprendido en Australia y China para afrontar esta carrera con una preparación más sólida.
Pese a que Honda reconoce que no llega al Gran Premio de Japón en el punto ideal, la motivación dentro del equipo es máxima: “No estamos al nivel que queríamos para este fin de semana, pero seguiremos trabajando duro para sacar el máximo provecho de nuestro monoplaza. Tenemos muchas ganas de ver al público local y a los aficionados de Honda. Quiero que vean que hemos progresado desde Baréin.”
