Monza ha vuelto a sacar lo peor del motor Honda. Los japoneses vuelven a sufrir con su unidad de potencia luego del pequeño oasis del desierto que supuso las actualizaciones introducidas en el GP de los Países Bajos en Zandvoort. Y es que el reconocido Templo de la Velocidad no perdona, ni tan siquiera los mismos problemas de velocidad.
Por ello, el director general e ingeniero jefe de Honda Racing, Shintaro Orihara, reconoce que son conscientes de que tienen problemas en su nuevo motor, el cual cabe recordar que introdujeron en la carrera anterior. «Monza supone un reto para nuestra unidad de potencia, y el resultado de la clasificación lo refleja.», admitió el nipón.
Pese a ello, el máximo responsable de la estructura de ingeniería de Honda deja claro una cosa: van a seguir trabajando al máximo con la intención de llevar el coche a la parte delantera. «Seguimos trabajando en el rendimiento de la unidad de potencia modificando algunos parámetros, pero estamos donde estamos en este circuito.«
«Seguimos avanzando en la dirección correcta en cuanto a la manejabilidad del coche, y nos prepararemos para la carrera de mañana lo mejor posible. Lamentablemente, Fernando no pudo realizar otra vuelta en la clasificación. En cuanto a lo que sucedió exactamente, todavía estamos revisando los datos«, fueron las palabras de Shintaro Orihara.


