La nueva aventura de Carlos Sainz en Williams parece haber comenzado con el pie derecho. Y es que el madrileño está demostrando que el nuevo coche del equipo de Grove tiene potencial para poder realizar buenas actuaciones. Prueba de ello es lo que está sucediendo en este fin de semana de Australia donde tanto él como su compañero Alex Albon lograron meterse en la Q3.
Esto es algo que no es muy frecuente teniendo en cuenta el nivel de Williams en los últimos años sangraba por pasar a Q2. Si bien puede parecer sorpresivo teniendo en cuenta el contexto de un Williams en recuperación, cuyo pronóstico era una incógnita, las sensaciones de Sainz en las pruebas libres previas a la clasificación daban motivos para ilusionarse.
A lo que posteriormente sumando los cronos de Q1 como de Q2 dando indicios de que en el FW47 había velocidad y potencial para estar en la lucha por ser el mejor del resto. De este modo, Carlos se pudo meter Q3 sin complicaciones en su debut con Williams, aunque finalmente no haya podido marcar la vuelta ideal para imponerse a su compañero Alex Albon en el duelo interno.
Luego del primer duelo clasificatorio, el madrileño saldrá el Gran Premio de Australia en décimo lugar tras malograr su último intento de vuelta. Además, previamente había tenido una incursión sobre los pianitos en la salida de la curva 10, los cuales son muy traicioneros y se ensañan con el fondo plano del coche.
Aun así, la nota positiva es ver a los dos Williams copado el top ten, lo cual representa la primera vez en diez años que el equipo logra meter sus dos coches a la Q3 en un gran premio. “Muy contento por el equipo, por Alex, que ha hecho un fantástico trabajo hoy. Por mi parte, objetivo un poco cumplido, que era pasar a la Q3 en mi primera clasificación con el equipo y luego en la Q3 no he conseguido bajar mi tiempo de la Q2”.
“Andaba todavía un poco perdido con el coche», dijo Sainz a los micrófonos de DAZN F1. No es fácil en la primer ocasión estar completamente cómodo y Sainz todavía tiene que ir pillando el truco a su nuevo coche. Se pudo ver que el español hizo modificaciones a lo largo de la tanda y si bien no es la situación ideal, Carlos espera poder ir encontrando la puesta a punto ideal para su nuevo monoplaza.
«Muchos cambios, no sabía cómo encontrar el balance correcto con los neumáticos blandos y eso no me ha permitido bajar en la Q3 todo lo que tendría que haber bajado. Creo que desde aquí sólo podemos mejorar e ir hacia adelante. Y sí, como veis, a todos los que cambiamos de equipo la primera clasificación siempre nos cuesta. Podemos seguir soñando en seguir escalando posiciones a medida que pasen las carreras», agrega.
«A medida que pasa el fin de semana me encuentro más cómodo y espero mañana ir un poquito más rápido. Sí que se espera lluvia, así que todo cambiará», ha explicado. Sobre su intento de vuelta, Carlos fue autocrítico y explicó que su último intento estuvo lejos de ser el ideal.
Aun así destacó que tienen la base como para ser competitivos y que de ahora en más será cuestión de ir puliendo los pormenores que pueden incidir en extraer esas décimas extra de su FW47 motorizado por Mercedes “Es así: he hecho muy mala vuelta en Q3, así que tampoco me preocupa mucho”.
“Es muy difícil entender lo que está pasando cuando llevas tan pocos kilómetros con el coche. Es lo que hay. A seguir mejorando. Lo bueno es que el coche está ahí y ahora hay que seguir trabajando en los pequeños detalles que me harán cada vez ir más rápido», finalizó.

